Soldados de Jesucristo

3 Consejos para el misionero cristiano

Como misioneros, puede ser muy fácil vernos como llaneros solitarios. Tenemos estrategias, metas, cosas que hemos aprendido que queremos que otros las aprendan y sobre todo, queremos que las personas conozcan acerca de Cristo y la salvación que hay en Él. A veces, pensamos que lo sabemos todo y como al llegar al campo misionero hemos llegado enviados por una iglesia local la cual amamos y en muchos casos nos gustaría ver y asistir a una iglesia como la nuestra, podemos excluirnos y pensar que no vale la pena ser miembro de una iglesia local en el campo, en nuestra mente pensamos que somos los expertos y nos dedicamos a dar talleres pero no estamos dispuestos a someternos al pastorado y los miembros de una iglesia donde podamos crecer juntos y podamos rendirnos cuentas mutuamente.

Me gustaría compartir algunos consejos para aquellos que están en el campo misionero o están considerando ir al campo, además creo que sean útiles para cualquier iglesia que este considerando enviar a los llamados.

1. Necesitamos el compañerismo de la iglesia

Dios nos salvó para convertirnos en miembros de un cuerpo y ese cuerpo está unido en la iglesia local. Es en la iglesia local donde debemos experimentar un amor los unos por los otros que no se debe comparar con el amor que pudiéramos sentir en cualquier otro lugar. Tristemente en muchas congregaciones no se experimenta ese amor. Me gustaría que te preguntaras a cuantos miembros de tu iglesia conoces personalmente, te sabes su nombre. Somos la familia de Dios y eso lo debemos demostrar con nuestras acciones hacia los hermanos.

Es bueno recordar que la iglesia primitiva estaba unida en oración, compañerismo, adoración, estudio y evangelización (Hechos 2:42-47), y Dios añadía a ella los que iban siendo salvados.

Existen personas en la iglesia con las cuales compartimos muy pocas cosas en común y si no  fuera por Cristo, probablemente nunca nos acercaríamos a ellas, pero ahora son nuestros hermanos, ¿las invitarías a tu casa a cenar?

Cuando una iglesia esta unida en los propósitos fundamentales para los que Dios creó a su iglesia suceden cosas extraordinarias.

Recordemos que en la iglesia habita el Espíritu Santo, 1 Corintios 3:16-17: “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y eso es lo que vosotros sois”.

Charles Spurgeon dijo lo siguiente: “Satanás siempre odia la comunión cristiana; Es su política mantener separados a los cristianos. Todo lo que pueda dividir a los santos los unos de los otros el se deleita en eso. Él atribuye mucha más importancia a la relación piadosa que nosotros. Dado que la unión es la fuerza, el hace todo lo posible para promover la separación.”

2. Los hermanos que menos piensas te pueden animar: los más débiles

Hay hermanos que están pasando por dificultades y la manera en que están comportándose en medio de la dificultad, la prueba, la pérdida de familiares, puede tener un impacto grande en nuestra vida. Hace unos días tuve la oportunidad de hacer algunas visitas con un pastor amigo. Él me llevo a ver un hermano al cual sus piernas le fueron amputadas debido a el avance de la diabetes. El hermano no tiene una amplia formación teológica y aún lucha con algunas cosas con las cuales su pastor le esta guiando a rendir al Señorío de Cristo. Sin embargo, él se levanta cada día a trabajar en su negocio, un puesto de frutas. No hablamos de teología sistemática, apologética, escatología, etc., pero si hablamos de la actitud que debe tener una persona hacia el trabajo, la vida; debo admitir que en esta rama, pudiéramos decir que el hermano tiene un PhD.

En la iglesia local hay personas así, personas que nos ayudan y nos edifican. Los más débiles pueden hacer un aporte significativo a nuestra vida. Esa es la grandeza de ser parte del cuerpo de Cristo. Hay personas que han sido visitadas por grandes tragedias, sin embargo, ellas entienden que Dios se ha glorificado en sus vidas. Su sufrimiento ha servido para animar a otros, ¿estaríamos dispuestos a compartir de sus sufrimientos? Esto es bueno recordarlo en días donde muchos se acercan a las iglesias buscando prosperidad, milagros y parar de sufrir.

Recordemos que el cristianismo no es para los moralmente perfectos sino para los moralmente quebrantados.

Me encanta lo que dice Steve Lawson en su libro, “El tipo de predicación que Dios bendice”: “Ningún hombre es demasiado débil para que Dios lo use, sólo demasiado fuerte”. En otras palabras, cuando nos creemos muy fuertes necesitamos bajarnos de la nube para que Dios nos use.

3. Los misioneros somos ovejas y necesitamos un pastor

En muchos de los casos los misioneros que están en el campo tienen mas preparación teológica que los pastores de las iglesias, aunque no siempre es el caso. Sin embargo, el misionero debe reconocer que él debe estar bajo un pastorado cuando sea posible dado el tamaño y la madurez de la iglesia.

Un misionero que sea miembro de la iglesia local puede hacer muchos aportes significativos al desarrollo de la misma haciendo discípulos que glorifiquen a Dios y hagan otros discípulos. Además, el misionero debe ayudar a alivianar la carga del pastor para que él se dedique más a su tarea de orar y la predicación de la Palabra, Hechos 6:4 dice: “Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra.”

Es bueno recordar que nuestra familia necesita una iglesia local donde puedan crecer y hacer aportes a la misma y usted y yo también la necesitamos. Es bueno recordar que los misioneros no somos estrellas espirituales, somos seres humanos y más que eso: somos ovejas.

Una de las grandes responsabilidades que tiene un misionero, especialmente aquel que está involucrado en la plantación de iglesias, es que las iglesias que existen vean en él o ella un amor especial por la iglesia local. 

Es mi oración que este articulo te sea útil.

Carlos E. Llambes

Carlos E. Llambes, pastor y misionero sirviendo con La International Mission Board de Los Bautistas del Sur de EE. UU. En la actualidad sirve en la Ciudad de México. Casado con Liliana Llambes con quien ha procreado tres hijos, Sara, Charles y Bianca. Los Llambes han escrito un libro juntos titulado Viviendo La Gran Comisión: Su Gracia es Mas que Suficiente..

Conferencia 2017 - Ante Su Palabra

Carlos E. Llambes

Carlos E. Llambes, pastor y misionero sirviendo con La International Mission Board de Los Bautistas del Sur de EE. UU. En la actualidad sirve en la Ciudad de México. Casado con Liliana Llambes con quien ha procreado tres hijos, Sara, Charles y Bianca. Los Llambes han escrito un libro juntos titulado Viviendo La Gran Comisión: Su Gracia es Mas que Suficiente..

X