Soldados de Jesucristo

El Diluvio, el Arca, y la Gloria de Dios | Parte 1

Escenario 1: Un escéptico te pregunta sobre la veracidad del Diluvio y el Arca de Noé, cuando tú solo quieres compartirle el evangelio.  ¿Cómo vas a responder? ¿Es este relato bíblico de agua y una nave solo una distracción para el “pensador crítico”? ¿Sería mejor decirle que cambie de tema y que se enfoque en el amor de Jesús? ¿Existe una dicotomía entre Génesis 6-8 y Juan 3:16?  ¿Es Génesis solamente para enseñar a los niños y Juan para desafiar a los adultos perdidos?

Escenario 2: Aunque nosotros creemos que, “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra” (2 Tim 3:16-17 BLA), ¿Habría una razón por la cuál debemos predicar y escribir sobre el Diluvio? El enfoque principal del Diluvio y el Arca de Noé en el libro de Génesis, se apunta hacía el ministerio infantil, no es tan común en una serie de predicaciones y libros para adultos (especialmente de corte reformado).

¿Qué hacemos con Génesis 6-9 y como se relaciona con 2 Timoteo 3:16-17, “para que el hombre de Dios sea perfecto”?

El Apóstol Pedro responde a ambos escenarios: 

Ante todo, sabed esto: que en los últimos días vendrán burladores, con su sarcasmo, siguiendo sus propias pasiones,  y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los padres durmieron, todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación. Pues cuando dicen esto, no se dan cuenta de que los cielos existían desde hace mucho tiempo, y también la tierra, surgida del agua y establecida entre las aguas por la palabra de Dios, por lo cual el mundo de entonces fue destruido, siendo inundado con agua; pero los cielos y la tierra actuales están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos. (énfasis añadido) —2 Pedro 3:3-7 

El Diluvio y el Arca

Si cierras los ojos para extraer una memoria de las imágenes presentadas en la escuela dominical, y en los libros cristianos juveniles sobre el Diluvio de Noé en Génesis, ¿Qué es lo que puedes ver? ¿Quizá algo así?:

Esta imagen representa lo que la mayoría de nosotros hemos visto desde nuestra juventud. Aunque las intenciones del artista sean buenas, y aunque entretiene al niño durante el tiempo de guardería o escuela dominical, resulta siendo una imagen que socava involuntariamente la seriedad de la justicia y juicio de Dios.

El Diluvio y el juicio de Dios 

El Diluvio enseña varias lecciones acerca del juicio de Dios, y entre ellas, acentúa que el juicio de Dios es:

  • Inminente: el juicio de Dios no es poético, mítico, ni alegórico, sino que llega con todo el furor de Su ira.
  • Universal: el juicio de Dios no es local, este tiene un alcance que puede llegar a todo y a todos.
  • Justo: hombres y mujeres, siendo creados a imagen y semejanza de Dios pecan todo el día, solo paran para dormir con la expectativa de cobrar más energía para poder seguir pecando cuando amanecen. (Jeremías 10:7-8, 14; Eclesiastés 9:3; Romanos 3:23)

Y el Arca nos muestra lecciones acerca de la gracia de Dios, entre ellas, acentúa que la gracia de Dios es: 

  • Misericordiosa: Aunque Su ira pudiera consumir a todo el cosmos (incluyendo toda persona), Dios elige algunas personas para la salvación. Incluso, esta salvación incluye la restauración del cosmos. (Romanos 8:20-22)
  • Inmovible: Dios había prometido a la Serpiente, que una Simiente de Eva lo aplastaría en la cabeza (Gen 3:15) y nada iba a cortar ese linaje. Aunque Su justo juicio está en contra de todo humano y tiene un alcance para llegar a cada uno, Dios ya había prometido una Simiente que vendría, por ese motivo, no se corta la línea que conducía hacía su cumplimiento.
  • Elección incondicional de Dios. Hay un gran malentendido con relación al personaje de Noé. Génesis 6:5-6 dice, “Y el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal. Y le pesó al Señor haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón.  De igual manera Dios ve el mundo hoy en día, porque “no hay justo, ni aun uno” (Rom 3:10), pero dos versículos después, leemos, “Mas Noé halló gracia ante los ojos del Señor.”

Después, para ofrecer relato de las generaciones de Noé, Moisés nos cuenta que Noé era un hombre “justo” y “perfecto/íntegro”.  Esto es dicho mirando en retrospectiva después de su embriaguez y el episodio con su hijo Cam. ¿Cómo es posible que sea justo y perfecto/íntegro? Porque primero el texto dice que halló gracia, y la gracia no depende de nosotros, sino de la perfecta voluntad de Dios en la elección. El Apóstol Pablo nos recuerda las palabras de Habacuc que “el justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17) así que Noé fue justificado mediante su fe, a pesar de sus pecados y mediante la elección divina de Dios (y para Su gloria).

Por esa gracia, fueron elegidas las 8 personas de la familia de Noé para la salvación.  Así que Génesis 7:1 dice que Noé fue “justo” cuando Dios lo manda a subir al Arca con su familia, Noé tuvo fe en Dios y se manifiesta en la obediencia al mandato de construir el Arca. De manera parecida, el medio de nuestra salvación es la elección incondicional de Dios por Su gloria, y por Su gracia y la efectúa mediante la fe dada a pobres pecadores elegidos por solo el mérito de Cristo en la cruz, para la justificación.

Características del Diluvio

La hora de una apologética bíblica ha llegado (aunque la necesidad siempre ha estado presente), y debido a esto, necesitamos hombres y mujeres que tomen la antorcha del evangelio y la defensa de él ante un mundo escéptico y perdido.  Uno de los puntos claves en esta defensa, se trata de los eventos históricos en el registro bíblico. Así pues, entre muchos otros acontecimientos, debemos saber algunos detalles del Diluvio y el Arca. Estos detalles están en la Palabra de Dios, de modo que tienen significado eterno.  No dudo que haya interés y disponibilidad de parte de nuestros líderes para saber y enseñar sobre estos temas, es solo que hay una falta de recursos académicos que nos muestren no solamente los detalles, sino su importancia.  

La historicidad del relato bíblico contra relatos extra-bíblicos

El año seiscientos de la vida de Noé, el mes segundo, a los diecisiete días del mes, en ese mismo día se rompieron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo fueron abiertas. —Génesis 7:11

Aunque los sobrevivientes del Diluvio y sus descendientes llevarían relatos verbales que después llegarían en forma escrita[1], el único relato que tiene constancia y congruencia de integridad histórica[2] es el que se encuentra en la Biblia. Este detalle es importante porque la cantidad de leyendas de Diluvios por todo el mundo solo afirman que fue un evento real. Incluso, muchos detalles del evento y el contexto histórico coinciden con lo que la Biblia enseña:

Es de suma importancia para el lector notar aquí que esta similitud, no significa que todos los relatos del Diluvio en las culturas del mundo tienen una fuente en común, sino que tienen un evento en común.  De hecho, el relato bíblico es el único que nos presenta el día, mes y año junto con personajes y orden de eventos.  Esto significa que el relato bíblico, es del género historia narrativa y no del género mitológico que se basa en algún evento histórico.


[1] https://answersingenesis.org/the-flood/flood-legends/flood-legends/

[2] Para una investigación sobre al historicidad, y la viabilidad de las varias leyendas, favor visitar: https://answersingenesis.org/the-flood/flood-legends/

Joe Owen

Director y Expositor Principal de "Respuestas en Génesis" para América Latina. Joe ha enseñado muchas partes de Latinoamérica. Estudia en la Universidad de Luther Rice y se especializa en cosmovisiones y apologética. Es co-autor del libro Una Sola Raza, Una Sola Sangre con Ken Ham.

Joe Owen

Director y Expositor Principal de "Respuestas en Génesis" para América Latina. Joe ha enseñado muchas partes de Latinoamérica. Estudia en la Universidad de Luther Rice y se especializa en cosmovisiones y apologética. Es co-autor del libro Una Sola Raza, Una Sola Sangre con Ken Ham.