Soldados de Jesucristo

La iglesia en lugares difíciles por Mez McConnell y Mike Mckinley | Reseña

La iglesia en lugares difíciles: cómo la iglesia local trae vida a los pobres y necesitados por Mez McConnell y Mike Mckinley – Reseña

Introducción

Quizá, al momento de leer el título de este libro, te hagas la pregunta “¿Qué es un lugar difícil?”. Todo este mundo es difícil para la iglesia porque ella tiene su ciudadanía en los cielos. Pero lo que los escritores tratan de comunicarnos es otra cosa. ¿Qué quieren decir los escritores cuando hablan de “un lugar difícil”? ¿La iglesia entre gente sin trabajo? ¿La iglesia entre gente ignorante? ¿Es eso difícil?

¿Qué es un lugar difícil?

Los autores reconocen que consideran difícil trabajar entre gente de buen estado económico, gente que aparentemente no necesita nada. Ellos se preguntan: “¿Cómo le hablas a un tipo que no siente necesidad de Cristo porque está distraído con su materialismo? ¿Cómo tener éxito en un área llena de ciudadanos agradables, respetuosos de la ley, que no engañan a sus esposas ni golpean a sus hijos, y que pasan las noches cómodamente en el sofá viendo reality shows? Eso sí que es difícil”  (p. 21).

El concepto tiene que entenderse a la luz de la iglesia local y no simplemente de la evangelización en lugares difíciles. “La parte más difícil del ministerio se encuentra en el discipulado y la disciplina. En efecto, podríamos decir que es más fácil hacer que la gente entre por la puerta principal. El verdadero problema es mantener la casa ordenada una vez que todo el mundo está dentro. La conclusión de todo esto es que, sí, estamos llamando a este libro La iglesia en lugares difíciles porque comunica rápidamente la idea de que estamos hablando de plantar, revitalizar y hacer crecer iglesias que alcanzan a los oprimidos económica y socialmente” (p. 22). Eso es un trabajo difícil.

Organización del libro

Los autores organizaron del libro de manera sabia y adecuada. Tres partes bien definidas que ayudan al lector a no perder el hilo conductor:

Parte 1: El evangelio en lugares difíciles

Parte 2: La iglesia en lugares difíciles

Parte 3: La obra en lugares difíciles

Parte 1: El evangelio en lugares difíciles

En la sección introductoria del libro se da por sentado, y como cimientos inamovibles, que el evangelio debe propagarse, que eso debe ocurrir también entre los pobres, y que debe suceder a través de la iglesia local porque ella está en “el centro de los propósitos de Dios, entonces la congregación local tiene que estar en el centro de la práctica de la misión” (p. 34).

En este punto, el libro explica la lamentable realidad de que no todo evangelio que hoy se predica es un evangelio bíblico. Aquí se nos presentan ejemplos de esta realidad: “Muchos jóvenes (que hacen trabajo misionero a corto plazo) hablan como si las buenas nuevas trataran acerca de ellos y su sentido de la autoestima. Pueden captar elementos como el amor de Jesús o el hecho de que murió en la cruz, pero es raro encontrar a alguien que pueda dar una declaración completa e integral del mensaje del evangelio. Es como si hubiéramos convertido la mayor noticia de la historia del mundo en un sistema terapéutico de autoayuda, envuelto en una jerga eclesial y una psicología popular barata” (p. 42). Mez McConnell afirma que en la Iglesia de Niddrie Community, tienen que “impartir clases tituladas «¿Qué es el evangelio?» y «Cómo dar tu testimonio», ¡a los equipos misioneros que nos visitan! Es irónico y un poco triste que las personas se gasten tanto dinero y viajen distancias tan largas para ayudarnos a compartir un mensaje que no pueden explicar” (p. 42).

Los autores nos muestran que el desarrollo óptimo del mensaje de salvación también a las personas de lugares difíciles se puede resumir en cuatro palabras: Dios, hombre, Cristo y respuesta. Junto con esto, se enfatiza la importancia de la doctrina de una iglesia que “determina el carácter y la calidad de su testimonio. Su teología configura sus objetivos y su forma de intentar alcanzar esos objetivos” (p. 68). Los escritores afirman que “la salvación requiere doctrina” (p. 70), “la santificación requiere doctrina” (p. 72), “el liderazgo requiere doctrina” (p. 77), y “la evangelización requiere doctrina” (p. 78).

Parte 2: La iglesia en lugares difíciles

Este es el punto de inflexión de libro. Para valorar la importancia de la iglesia, Mez y Mike nos hablan del problema “paraeclesiástico”, es decir, cuando no es la iglesia sino diversas instituciones y organizaciones las que se encargan de hacer el trabajo que le corresponde a la iglesia de Cristo de manera local. Los ministerios paraeclesiásticos se transforman en un problema y un obstáculo ya que sustituyen a la familia de la iglesia en su trabajo y ministerio, lo cual es espiritualmente peligroso porque la sustitución que hacen no es otra cosa que un maquillaje para cubrir una falencia que atenta contra el plan original de Dios para la iglesia.

En muchos casos, los ministerios paraeclesiásticos finalmente compiten con la iglesia local y la debilitan, pero no la apoyan en absoluto no importa lo que sea que digan al respecto. “A pesar del oropel y el glamour que rodean a muchos de [ellos], estos ministerios no han sido ordenados por Dios de la misma manera que la iglesia local. A pesar de los errores y las debilidades de las iglesias, estas siguen siendo las únicas instituciones en la tierra establecidas y autorizadas por Dios para obrar explícitamente en el ministerio del evangelio, tanto en los lugares difíciles, como en cualquier otro” (p. 94).

Para remarcar la importancia de la iglesia local, los escritores nos recuerdan seis prerrogativas de la iglesia: 

  1. La iglesia local es la manera en la que Dios lleva a cabo su misión en el mundo.
  2. La iglesia local debería importarnos porque es importante para Dios.
  3. La iglesia local es donde el creyente crece.
  4. La iglesia local es el lugar donde los creyentes deben someterse a la autoridad espiritual.
  5. La iglesia local es el lugar idóneo para la rendición de cuentas espiritual.
  6. La iglesia local es el lugar en el que la disciplina es administrada bíblicamente.

Mez y Mike explican, entonces, que para realizar con fidelidad la tarea de la evangelización debe comprenderse que “El evangelio es un mensaje con un contenido objetivo, y la gente debe comprender ese contenido si quiere acudir a Cristo para salvación” (p. 113). El evangelio es algo que se enseña. Pero también es necesario “persuadirles de las verdades del evangelio tal y como están reveladas en la Biblia” (p. 115).

Así, con estas pautas, el evangelio se debe asentar sobre el fundamento de la elección ya que esta doctrina “no solo alimenta el fuego de la evangelización, sino que además la mantiene ardiendo indefinidamente” (p. 116) y también llevarse a cabo en el contexto de la iglesia, ya que “La iglesia equipa a los creyentes, asegurándose de que entienden el evangelio y de que tienen motivaciones bíblicas. Es el lugar en el que los creyentes oran por la difusión del evangelio, y donde reciben, bautizan y discipulan a los nuevos creyentes” (p. 119). También se nos recuerda que la evangelización debe llevarse a cabo en la vida cotidiana.

Dos aspectos muy relevantes cierran esta segunda parte del libro: la importancia de la predicación bíblica, donde toda la Biblia bien predicada es clave para una iglesia sana. Y la necesidad de enfatizar la membresía y la disciplina en la iglesia local.

Parte 3: La obra en lugares difíciles

La palabra que describe esta sección es: “Preparación”. Es necesario reconocer la dura realidad que se enfrentará en los lugares difíciles. La motivación no puede ser otra que el amor a Jesús. Aquí Mez habla con honestidad: “¿Cuál sería una buena motivación para este tipo de obra [entre los drogadictos y los pobres]? Confieso que un drogadicto maloliente y mentiroso no me inspira a entregar mi vida por él. Solo mi amor por Jesús me permite amar a esas ratas. Solo una verdadera comprensión de la gracia de Dios en Jesús y el hecho de que Cristo muriera por una rata como yo, junto con una buena comprensión del evangelio, me permite servir alegremente a personas como estas, a pesar de su indiferencia y hostilidad hacia mi ayuda. Al final, no lo hago para complacerlos a ellos sino para servir amorosamente al Salvador que me ha redimido a mí de la misma fosa” (p. 161).

Luego, como parte de esa preparación, es importante considerar cómo el ministerio en lugares difíciles afectará nuestro entorno más íntimo. La familia y la iglesia local deben, en oración, estar a bordo con esta misión y con una diáfana comprensión de la comunidad a la que se ministrará con el evangelio.

Finalmente la última sección del libro nos concede abundante material sobre la preparación de personas para este ministerio, la manera de enfrentar fracasos, y la no negociable necesidad de calcular el costo para trabajar como iglesia en lugares difíciles.

Conclusión

La iglesia en lugares difíciles no contiene fórmulas nuevas sino una metódica orientación bíblica para aplicar los principios del Nuevo Testamento en doctrina y práctica para la vida de una iglesia local. No hay duda que los parámetros circunstanciales varían notablemente donde la necesidad es más abundante desde el punto de vista moral, emocional y social; pero no es menos cierto que el evangelio de Jesucristo suple con creces cada una de estas limitaciones. Un libro desafiante y lleno de exhortaciones para las iglesias locales y sus liderazgos. Confío en que cualquier lector, sea pastor o no, encontrará mucha información para meditar, evaluar y llevar a la práctica en oración y ser desafiado por la verdad.

Puedes adquirir el libro en Amazon versión física o Kindle.

Ricardo Daglio

Ricardo es pastor en la iglesia de la Unión de Centros Bíblicos en la ciudad de Villa Regina, Río Negro - Patagonia Argentina. Casado con Silvina, tiene tres hijos, Carolina, Lucas y Micaela. Sirvió al Señor como pastor en Uruguay, en la ciudad de Salto durante dieciséis años. Desde el año 2008 pastorea la iglesia local en Villa Regina. La filosofía de enseñanza bíblica es "La Biblia, versículo por versículo", la predicación expositiva secuencial de la Palabra de Dios.

Ricardo Daglio

Ricardo es pastor en la iglesia de la Unión de Centros Bíblicos en la ciudad de Villa Regina, Río Negro - Patagonia Argentina. Casado con Silvina, tiene tres hijos, Carolina, Lucas y Micaela. Sirvió al Señor como pastor en Uruguay, en la ciudad de Salto durante dieciséis años. Desde el año 2008 pastorea la iglesia local en Villa Regina. La filosofía de enseñanza bíblica es "La Biblia, versículo por versículo", la predicación expositiva secuencial de la Palabra de Dios.

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