Soldados de Jesucristo

¡Suéltalos! | Parte 1

Nota del editor: Este es el primer artículo en una corta serie en la cual el pastor Félix Cabrera nos mostrará la importancia de desarrollar líderes y obreros dentro de nuestras iglesias locales con el propósito de enviarlos a servir al Señor de acuerdo a su llamado.


¿Quién es el más famoso misionero, plantador de iglesias y hacedor de líderes en el Nuevo Testamento? Sin lugar a dudas, el apóstol Pablo. El apóstol Pablo le predicó, discipuló, formó y/o desarrolló a:

  • Tito
  • Lucas
  • Apolos
  • Timoteo
  • Silas
  • Priscila & Aquila
  • Epafras
  • Epafrodito
  • Lidia
  • El carcelero

Todos conocen la vida y ministerio de Pablo pero me parece que pocos conocen al que formó ministerialmente al apóstol Pablo, Bernabé. Casi nadie menciona a Bernabé. Pocos saben su valor como hacedor de líderes. Ningún libro del Nuevo Testamento fue escrito por él. Sin embargo para mí, Bernabé es un gran ejemplo de lo que es ser un líder que hace líderes. Por su influencia, por su liderazgo y por su desprendimiento, dos de sus más famosos discípulos se convirtieron en grandes líderes y entre los dos, escribieron la mayoría del Nuevo Testamento. Juan Marcos (quien escribió el Evangelio según Marcos) y el apóstol Pablo que escribió 13 epístolas.

A través del ministerio de Bernabé podemos aprender 5 cosas que todo pastor, líder y cristiano debemos emular en la formación y envío de líderes:

  1. Un líder que hace líderes NO AMA EL DINERO, AMA A LAS PERSONAS (Hechos 4:36)

Bernabé vendió sus propiedades y entregó la ganancia a los apóstoles para repartirlas entre los pobres. De esta manera probó que le interesaba y amaba más a las personas que las propiedades, el dinero o el estatus social que podía tener.

  1. Un líder que hace líderes TOMA RIESGOS (Hechos 9:27)

En el capítulo 9 leemos que luego de que Saulo se convirtiera, los creyentes no le recibían porque no creían que realmente era un discípulo. Sin embargo, Bernabé tomó el riesgo de presentarlo a los apóstoles y respaldarle en el comienzo de su ministerio.

  1. Un líder que hace líderes tiene BUEN OJO (Hechos 11)

Más adelante, luego de que llegara a los oídos de los líderes de la iglesia en Jerusalén lo que Dios estaba haciendo en Antioquía, mandaron a Bernabé para que les trajera un informe. Bernabé llegó a Antioquía y, al ver la gracia de Dios allí, entendió que esa iglesia necesitaba a un mejor maestro y fue a Tarso a traer a Pablo.

  1. Un líder que hace líderes es HUMILDE (Hechos 11)

Es interesante que en una sección del libro de Hechos se menciona a Bernabé primero que Pablo, haciéndole ver como el líder. Sin embargo, Bernabé estuvo dispuesto a ir disminuyendo en presencia y permitir que Pablo tomara el liderazgo, que fuera la voz cantante. Los buenos líderes, los que hacen líderes, son lo suficientemente humildes para trabajar detrás de las cortinas logrando que sus discípulos sean los que tomen el liderazgo. Bernabé es un ejemplo de humildad, menguó para que Pablo creciera pero con el fin que de Cristo fuera exaltado.

  1. Un líder que hace líderes PERDONA (Hechos 15)

Juan Marcos puede dar fe de que Bernabé fue un líder que perdonó. A pesar de abandonar a Bernabé y a Pablo en el primer viaje evangelístico y regresar a Jerusalén, Juan Marcos fue bendecido por Bernabé cuando éste intercedió ante Pablo para llevarlo en el segundo viaje.

Estas características que vemos en Bernabé nos deben ayudar a entender que todo pastor debe preparar líderes y obreros.

¿Por qué los pastores debemos preparar líderes y obreros?

  • La Palabra lo ORDENA

Vemos al Apóstol Pablo ordenando a uno de los líderes que él mismo preparó a que preparara a otros. Pablo le dice a Timoteo: lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros (2 Timoteo 2:2).

  • La iglesia local es el MEJOR LUGAR

Con todo respeto a mis amigos y hermanos seminaristas; el laboratorio bíblico para preparar obreros y misioneros NO es el Seminario es la IGLESIA LOCAL. El mejor profesor para hacer obreros NO es el de seminario, sino el pastor. Es con los pastores que los hombres llamados podrán adquirir la sabiduría práctica, la sensibilidad, y una comprensión real de lo que es el ministerio. Pablo le dice a la iglesia en Éfeso que el Espíritu Santo dio a algunos unos dones pero que el fin de esos dones era: “capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:12). La iglesia local es el MEJOR LUGAR para preparar líderes y el pastor es la persona más preparada para hacerlo.

  • La iglesia y nuestro mundo LO NECESITAN 

Si como pastores NO preparamos a los santos para la obra del ministerio, si no capacitamos y conferimos autoridad a esos hombres llamados por Dios que ha puesto al lado de nosotros, ¿quién lo hará? David Platt dice: “No digan que su comunidad NO está siendo alcanzada, usted está allí, ALCÁNZELA”. ¿Cómo lo haremos? Haciendo discípulos y preparando líderes que hagan discípulos y preparen líderes.

  • Por EL FUTURO del evangelismo y la misión 

Es muy triste ver pastores que centraron sus ministerios única y exclusivamente en ellos. NO delegaron, NO prepararon, NO capacitaron y cuando salieron de la iglesia o murieron; la iglesia murió con ellos. Si no se prepara, delega, capacita, ni existe pase de bastón, el evangelismo y la misión se detienen.

Estoy consciente que muchos pastores entienden que deben hacer líderes pero no saben cómo hacerlo. En el próximo artículo de la serie daré algunos consejos prácticos sobre la formación de obreros.

Félix Cabrera

Félix Cabrera sirve como el Pastor de la Iglesia Bautista Central en Oklahoma City, OK, como Director de RED 1:8 Red de Plantación de Iglesias y forma parte del Consejo Pastoral de Soldados de Jesucristo. Él y su esposa Denisse tienen dos hijas, Andrea y Adriana.

1 comentario

  • […] Nota del editor: Este es el segundo artículo en una corta serie en la cual el pastor Félix Cabrera nos muestra la importancia de desarrollar líderes y obreros dentro de nuestras iglesias locales con el propósito de enviarlos a servir al Señor de acuerdo a su llamado. Puedes leer el primer artículo aquí. […]