Un Dios Que Odia Pero Que Ama | El Rincón Del Pastor

Una de las cosas que más me entristece es escuchar a muchos cristianos decir: “usted sabe Pastor, la Biblia dice…” pero en realidad la Biblia NO dice eso. Muchos comentarios en la “jerga” cristiana han sido inventados por hombres y otros han sido conclusiones humanas de lo que dice algún texto, pero se repiten de boca en boca y muchos piensan que la Biblia realmente dice eso.

Algunos ejemplos de estos son:

  • “Dios dice: Ayúdate, que yo te ayudaré.”
  • “Ni una hoja de un árbol se cae si no es la voluntad de Dios.”
  • “Dios nunca se equivoca porque él siempre tiene un plan B.”
  • “TODOS somos Hijos de Dios.”
  • “Dios no te dará más de lo que puedes soportar.”
  • “Todos adoramos al mismo Dios.”

Sin embargo, a la frase que quiero hacer referencia hoy es a la famosa: “Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador”. Esa frase NO aparece en la Biblia. NO fue dicha por ningún profeta, NI por Jesús NI por ningún apóstol. Realmente quien dijo esta expresión fue el abogado, profesor y político hinduista (la tercera religión más grande del mundo), Mahatma Gandhi que dijo: “Odia el pecado, no al pecador.”

Muchos cristianos al escuchar lo que dijo Gandhi, porque les resultaba “coherente” la mejoraron y comenzaron a recitar desde sus púlpitos: “Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador”. Sin embargo, ¿qué dice la Biblia sobre la relación de Dios con el pecado, pero también con el pecador? Algunos de estos textos le pueden ayudar a entender como Dios ve el pecado y al pecador:

  • Proverbios 6:16-19
  • Salmos 5:4-6
  • Salmos 7:11
  • Salmos 97:10
  • Jeremías 44:4
  • Habacuc 1:13
  • Zacarías 8:17
  • 1 Juan 3:8
  • Apocalipsis 2:6

Ahora, ¿cómo conciliamos el que Dios este airado con el pecador pero que pueda salvar al pecador? Para contestar esa pregunta, primero el creyente debe conocer TODOS los atributos de Dios. Si sólo conoce uno, AMOR, no entenderá la razón por la que Dios ODIA el pecado y al pecador. Permítanme dejar claro que Dios es AMOR, pero también es SANTO, LEGISLADOR y JUEZ, VERDADERO, VERAZ, FIEL y CELOSO, entre muchos otros. Es por esta razón que le es imposible cohabitar con el pecado y con el pecador.

¿La buena noticia? Que, aunque Dios aborrece el pecado, Dios ama, que, aunque Dios quita la vida, también da vida, que, aunque Dios está airado también es misericordioso y porque Dios es un Dios de justicia, Su justicia debe ser satisfecha. Para que Su justicia fuera satisfecha, Dios envió a Cristo para derramar TODA Su ira sobre Él para que la justicia de Cristo nos fuera imputada.

“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.” 2 Corintios 5:21

Por lo tanto, Dios aborrece el pecado y al pecador que NO se arrepiente y pone su fe en Su Hijo. Así que el llamado en este día es a arrepentirnos de nuestros pecados y a vivir por y para Él. Aquel que rechaza al HIJO de DIOS vivirá por siempre BAJO la IRA de DIOS.

“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.” Juan 3:36

¡Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo!