5 maneras de reencantar tu mundo

Esta publicación fue escrita por Paul M. Gould, autor de “Cultural Apologetics” (Apologética de la cultura), una serie de conferencias y un curso de su nuevo libro, y es auspiciado por Zondervan Academic.

La manera más predominante de percibir el mundo hoy es el desencanto. Para muchos, el mundo no se aprecia según su forma apropiada. Creemos que el mundo es ordinario, cotidiano o mundano. Pero el mundo no es así, en realidad. De hecho, el mundo es profundamente hermoso, misterioso, sagrado, un regalo.

Entonces, lo que se necesita es reencantarlo. Necesitamos comenzar a ver y a deleitarnos en el mundo de la misma forma en que lo hace Jesús. ¿Cómo podríamos unirnos al Espíritu Santo para ver y deleitarnos en este mundo creado por Dios? He aquí cinco ideas prácticas:

Sumérgete en el mundo de la Biblia

En la Biblia, encontramos un mundo lleno de dramatismo. El Dios vivo hizo un muy buen trabajo. Pero algo salió mal. Sin embargo, Dios está activo en las vidas de los seres humanos y también en el mundo al entrar en la historia, de modo que podamos ser sanados. En las páginas de las Escrituras, encontrarás la verdadera historia del mundo. Encontrarás a Dios, y también un mundo bañado e impregnado de Él. ¿Cómo podemos sumergirnos de manera práctica en el mundo de la Biblia? Las tres ideas son leer la Biblia diariamente, memorizar pasajes claves de las Escrituras y cultivar el hábito de orar a través de ellas. No importa dónde te encuentres con estas prácticas. Lo importante es comenzar por alguna parte. Entra al drama divino y conoce al Dios que te creó y quien te cuida amorosamente.

Cultiva el hábito de buscar al Dios que obra en y a través de ti

Con frecuencia recuerdo el ejemplo del apóstol Pedro en Hechos 3. Él, junto con el apóstol Juan, están de camino al templo para orar, cuando un hombre cojo les pide dinero. Ellos se detienen de inmediato, no para darle dinero, sino para sanarlo por el poder de Dios. Estaban atentos a su dirección y esperaban que Dios obrara en y a través de ellos. Y así fue. Lo mismo es cierto para nosotros. Cada día es una oportunidad para encontrarnos con Dios y ser usados por Él. Dios está plenamente presente donde estás y desea usarte para bendecir a otros. Cultiva el hábito de buscar las huellas divinas en tu vida y en la de los que interactúan contigo cada día.

Lee libros de autores que nos saludan desde una época de mayor encanto

Para los antiguos y los que vivían en el medioevo, el mundo estaba encantado. Uno nunca sabía si se iba a enfrentar a lo divino. El juicio divino era una preocupación constante y la

provisión divina, una esperanza constante. Lo social y natural estaba íntimamente vinculado a lo sagrado. Eso no es así en la actualidad. Nuestra experiencia del mundo se ve reducida. Se ha quedado sin lo trascendente. Los seres humanos existen de una manera “tardía y local” en un orbe insignificante llamado tierra, en el brazo de una galaxia común entre otras millones de galaxias. Este cambio de manera de pensar tuvo lugar hace aproximadamente 500 años. Mi tercera sugerencia es leer de aquellos que vivieron y entendieron sus vidas en el contexto de la historia continuada de Dios. Lee a Atanasio, Agustín, Boecio, Anselmo, Tomás de Aquino, Calvino, Edwards y presta atención a la manera en que veían el orden de todas las cosas en Cristo. Presta atención a la manera en que entendían la vida como una historia de lejanía de Dios y el regreso a Él. Emprende con ellos la búsqueda de organizar nuestras vidas en torno a la bondad de Dios.

Cultiva un amor por las artes y ama a los artistas de nuestros días que nos animan a ver la santidad de la realidad

Mientras muchos de nosotros vemos a este mundo como ordinario, hay algunos, particularmente los artistas, que pueden ayudarnos a ver el mundo a nuestro alrededor con mayor precisión. Los artistas exploran la naturaleza de la belleza —en la ficción, en la danza, en la pintura o en la poesía— y sirven como una especie de Juan el Bautista al preparar el camino, si se sigue con fidelidad, para tener un encuentro con lo divino. ¿Está tu mundo caracterizado por el sentimiento de ausencia de Dios? Por extraño que pueda parecer, considera elegir un buen libro, un libro que ofrezca consuelo y te ayude a recuperarte de los horrores de este mundo. Estoy pensando en escritores como Marilynne Robinson, Wendell Berry, Thornton Wilder, Flannery O’Connor, J. R. R. Tolkien, C. S. Lewis y George McDonald (por nombrar algunos). Entra al mundo de ficción que dejaron en sus obras para escapar del dolor de este mundo. Encuentra consuelo en el mundo secundario de su imaginación. Y después de haber hallado consuelo y luego de recuperarte, deja el libro y toma tu lugar en el mundo primario de la experiencia.

Toma el compromiso de hacer y disfrutar la belleza y las cosas hermosas de la vida

En las cosas que haces —tortillas, tuits, presentaciones de power point, paisajes, puentes— hazlas con la belleza en mente. Busca y deléitate en la belleza que hay a tu alrededor: la belleza cotidiana de un parque bien planificado, la majestad inspiradora de las Montañas Rocosas o una puesta de sol en Texas, la elegancia de un paso de baile o el movimiento de un bateador, la sublimidad de una melodía o poema, o la hermosura de un acto de misericordia. Hay belleza a nuestro alrededor; búscala, consérvala y créala para el bien de tu propia alma y el beneficio de los demás.

El desencanto lo ha cambiado todo. Ha hecho que la incredulidad sea posible y que creer sea más difícil. La sensación de ausencia de Dios no es sólo un problema de los que están “afuera” en la cultura. También es un problema para nosotros como creyentes. Como consecuencia, muchos ven hoy al cristianismo como inverosímil, indeseable, o ambos.

Como apologistas culturales, el camino de regreso comienza en nosotros. Que podamos unirnos a Dios para reencantar el mundo para que los demás puedan ver que el cristianismo no sólo es verdadero en la manera en que el mundo es, sino también en la manera en que el mundo debe ser.

Para más información, mira la serie de conferencias sobre la apologética cultural de Paul M. Gould (en inglés).


Paul M. Gould es el autor del libro recientemente publicado: “Cultural Apologetics: Renewing the Christian Voice, Conscience, and Imagination in a Disenchanted World” (Apologética de la cultura: renovando la voz, la conciencia y la imaginación cristianas en un mundo desencantado). Puedes encontrar más de Paul en www.paul-gould.com. También puedes ver sus conferencias acerca de la Apologética Cultural con una muestra de MasterLect