Nota editorial: Este artículo pertenece a una serie de 21 artículos relacionados con los mitos acerca de los temas más relevantes de la teología y la vida cristiana. Puedes leerla en este enlace. Esta serie fue publicada originalmente en inglés por Crossway.
A continuación 5 mitos sobre la publicación cristiana


Mito #1: las ventas son lo más importante.

El Evangelio transforma todo en el universo, incluyendo la publicación. Los cristianos creen que Dios es dueño de todo, que todo lo que tenemos es un regalo que viene de Su mano, y que somos responsables de amarlo supremamente por la manera en que usamos los regalos que nos ha dado. Esto significa que el dinero, éxito, premios, y la notoriedad, aunque ciertamente son buenos regalos no son más importantes que conocer a Cristo y reflejar Su valor, verdad y belleza. 

¿Qué significa esto para la publicación cristiana? Significa que cuando los publicadores cristianos consideran un proyecto, su primera y más importante pregunta es, “¿este libro expresa con precisión y bellamente las buenas nuevas del Evangelio?” si la respuesta es no, entonces las ventas potenciales de ese libro—un famoso autor, un tema de tendencia, etc. —es irrelevante. Esta es la mentalidad que Crossway aporta en cada reunión de publicación y en cada revisión de una propuesta de libro. Un libro podría ser un proyecto que venda millones de copias en los primeros 12 meses, pero si no expresa fiel y bellamente la realidad del Evangelio, no es el proyecto correcto para nosotros. 

Esto no significa que las ventas sean irrelevantes. Como se mencionó anteriormente, Dios es el dador de todos los buenos dones, y somos responsables por la buena administración de sus recursos también. Pero las ventas deben ser siempre consideradas después de la centralidad del Evangelio. 

 Mito #2: los cristianos no quieren teología, solo consejos prácticos.

“La doctrina divide, Jesús une” puede ser un eslogan pegadizo, pero no tiene sentido alguno. La teología es simplemente lo que pasa cuando pensamos cuidadosamente y profundamente acerca de lo que Dios nos ha dicho en la Escritura. La doctrina no es piedra de tropiezo sino que es una sólida roca de fundamento, en la que podemos basar nuestros corazones y mentes. Jesús dice que los verdaderos adoradores adoran en “espíritu y en verdad.” Eso significa que para los lectores cristianos adorar verdaderamente a Dios deben pensar honradamente acerca de Él, y eso significa hacer teología. 

Afortunadamente, muchos evangélicos desean libros arraigados teológicamente. Los florecientes ministerios de redacción de John PiperJen Wilkin, Kevin De Young, y muchos otros señalan una sed vibrante por libros que toman a la Biblia seriamente. Mientras que los libros que son teológicamente superficiales aparecen dominando las listas de las ventas más altas, millones de cristianos y miles de iglesias locales están siendo fortalecidos y animados por libros que piensan seriamente acerca del Evangelio. 

 Mito #3: si un libro comunica la verdad, eso es todo lo que importa.

Dios no es solo un Dios de verdad sino que es también de belleza. “¡Cuán preciosas son tus moradas, oh Señor de los ejércitos!” (Sal. 84:1). “Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor” (Sal. 27:4). Por supuesto que es de suma importancia que los libros cristianos digan las verdades acerca de Dios, la Biblia, las personas, el mundo, etc. Pero también es de vital importancia que los libros cristianos digan la verdad en una manera que magnifique la gracia y belleza, en vez de obscurecerlas. 

Esto es por qué la habilidad literaria importa en la publicación cristiana. Un libro podría estar lleno con verdades teológicas, pero exhibir un poco o nada de habilidad literaria para decirlas. Los mejoreslos libros más útiles son aquellos que reúnen la escritura hábil y el contenido de las Escrituras, comunicando la verdad en una hermosa, y cautivadora manera que compromete el espíritu del lector. 

Mito #4: Un buen autor debe tener muchos seguidores en las redes sociales.

Este mito es complicado porque contiene una perla de verdad. Es verdad que la mejor manera de prepararse para escribir un libro es escribiendo regularmente en otro lugar, y para muchas personas hoy, ese “otro lugar” a menudo es un blog o una plataforma de alguna red social que atrae lectores. Pero muy a menudoexiste una suposición falsa de que una gran cantidad de tráfico de blogs o cierto número de seguidores en las redes sociales lo califica a uno para escribir un libro o que un número bajo de lo mismo lo descalifica. 

Eso no es verdad. Lo que importa más que la plataforma digital es qué tan bien el autor se comunica, cuán calificado es para escribir sobre ese tema, y que tan bien su libro satisface esa necesidad. En vez de enfocarse en crecer en una plataforma virtual, es mejor enfocarse en dominar un tema en particular y afinar la voz del mismo. 

Mito #5: Leer muchos libros cristianos puede ser sustituto de la lectura de la Escritura.

Nadie dice este mito en voz alta. En vez de eso, es una mentalidad que varios de nosotros podemos caer. Los cristianos, especialmente los cristianos estadounidenses, tienen una vergüenza de riquezas cuando se trata de libros centrados en el evangelio. Se ve siempre como algo nuevo y útil para leer. El mero ritmo de mantenerse al día con lo que hacen nuestros autores favoritos puede adormecer el falso sentido que un tiempo diario en la Biblia es innecesario o redundante. 

Pero no hay libro como la Biblia. Incluso el mejory el más útil de los libros cristianos no están vivos con el Espíritu SantoNo son inerrantes. No hablan por Dios. Incluso el más excepcional de los libros cristianos se queda corto con la verdad y belleza y el poder transformador de las Escrituras mismas. 

No hay sustituto para la Biblia. Los mejores libros cristianos siempre nos dejan con ese recordatorio.