¿Afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias?

No hace mucho tiempo, di una presentación sobre la evidencia histórica de la resurrección corporal de Jesús en la Universidad de Waterloo. Este fue un gran evento organizado por Power to Change (Poder para Cambiar), con muchos Cristianos y no Cristianos que estuvieron presentes.

Inmediatamente después de mi charla, hubo un tiempo de preguntas y respuestas donde la gente podía enviar mensajes de texto con sus preguntas a un número de teléfono que estaba en la pantalla. Una pregunta en particular que surgió esa noche fue: “¿Requieren pruebas extraordinarias las afirmaciones extraordinarias?”.

Esta es una pregunta tan común que pensé en hacer una breve exposición de mi respuesta.

Primero, la respuesta es “¡No!”. Las afirmaciones extraordinarias no requieren pruebas extraordinarias. Los reclamos, extraordinarios o de otro tipo, sólo requieren evidencia. Si hay buena evidencia para apoyar la resurrección de Jesús, entonces es completamente racional sostener que Jesús resucitó de entre los muertos.

En segundo lugar, hay que hacer la pregunta: ¿Por qué el adjetivo que se aplica a la afirmación debe ser el mismo adjetivo que se aplica a la evidencia? Por ejemplo, ¿requieren las afirmaciones cómicas pruebas cómicas? ¡Por supuesto que no! Así que aunque la declaración de que “las afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria” puede sonar atractiva, no hay ninguna buena razón para pensar que en realidad sea verdad.

Además, siempre que esta afirmación aparece en las conversaciones, tengo una pregunta preparada. Yo pregunto: “¿Qué es una prueba extraordinaria?”.

Claramente, si una evidencia en particular es o no extraordinaria dependerá de cómo la persona defina que es algo extraordinario. Si por extraordinario se refieren a “realmente bueno”, entonces creo que la evidencia de la resurrección satisface esa expectativa. Ciertamente, creo que la evidencia que ofrecí para la resurrección, es decir, el entierro, la tumba vacía, las apariciones post-mortem, y el origen de la creencia de los discípulos, es extraordinaria.

Si por extraordinario se refieren a “sobrenatural”, entonces creo que la evidencia que rodea a la resurrección incluye eso también, aunque no creo que debería ser así. La evidencia “natural”, como la observación de una tumba vacía, puede prestarse muy bien a una explicación sobrenatural cuando se toma en conjunto con otra evidencia, como la aparición post-mortem de Jesús después de su muerte y entierro.

Piensa en la afirmación de que el “universo vino de la nada”. Casi todos los físicos y cosmólogos concuerdan en que en algún momento del pasado finito el universo comienza a existir. En otras palabras, no había nada(ni tiempo, ni espacio, ni materia, ni energía) y luego había algo. Esto podría ciertamente ser tomado como un reclamo extraordinario de la variedad sobrenatural. Esto es, por supuesto, a menos que se tenga un sesgo naturalista que excluya lo sobrenatural antes de examinar las pruebas. Pero noten, toda la evidencia para el comienzo del universo es completamente natural: la segunda ley de la termodinámica y la expansión cósmica del universo. Obviamente, este argumento podría desarrollarse con mucho más detalle, pero creo que, al menos en principio, tenemos un ejemplo claro de cómo la evidencia natural podría apoyar una afirmación sobrenatural. 

Con toda honestidad, creo que este tipo de comentarios se utiliza a menudo como una cortina de humo para esconderse. En lugar de tratar con la evidencia universalmente aceptada que rodea la resurrección de Jesús, el escéptico simplemente levanta sus manos y afirma que la evidencia no es lo suficientemente extraordinaria para él. En otras palabras, ponen el estándar para la llamada “evidencia extraordinaria” imposiblemente alto, y luego cuando la evidencia no satisface sus expectativas irrealistas, simplemente la descartan con un leve gesto de indiferencia.

No dejes que la gente se salga con la suya haciendo una afirmación tan vacía. Exponlos al fuego y haz que definan lo que quieren decir con evidencia extraordinaria y que defiendan por qué las afirmaciones extraordinarias deben requerir evidencia extraordinaria.