Alcanzando al cristianismo cultural por medio del evangelio

Esta publicación ha sido tomada de “The Unsaved Christian: Reaching Cultural Christianity with the Gospel” [El cristiano no salvo: alcanzando al cristianismo cultural por medio del evangelio] por Dean Inserra.

Escribí el libro El cristiano no salvo porque he estado ante grandes desafíos al intentar alcanzar cristianos culturales con las buenas noticias de Jesús. Comenzar una conversación sobre el evangelio con un amigo cristiano cultural puede ser frustrante. Encontrar un punto de partida no hará que la conversación sea más cómoda, pero sí permitirá que se desarrolle con claridad respecto a diferencias entre una religión cultural y la fe cristiana propiamente dicha.

Entonces, ¿cómo empezamos una conversación?

Aquí propongo algunos consejos para que los recuerdes al momento de establecer un punto de partida en una conversación espiritual con un cristiano cultural.

  • Muchos cristianos culturales afirman venerar la Biblia; por lo tanto, siéntete libre de referirte a ella como la autoridad sobre todas las cosas mucho antes de lo que lo harías si hablaras con alguien que profesa otra fe. Tienes una gran puerta abierta para usar la Biblia como tu base de razonamiento con gente que ya afirma creer que es un texto sagrado. Muchos de ellos tienen afiliaciones a iglesias que no usa mucho la Biblia, por lo que es probable que no sepan lo que dice la Biblia en la que afirman creer.
  • Con amor, haz preguntas frustrantes, como, por ejemplo: ¿Cuál es el estándar del bien? ¿Cuán bueno es lo suficientemente bueno? ¿Cuántas buenas obras necesitas tener más que malas obras? ¿Quién no puede ir al cielo? Haz esas preguntas para descubrir cuál es su fuente de autoridad para sus creencias manifiestas. La realidad es que la mayoría de los cristianos culturales no podrán responderlas. El punto aquí no es burlarse de ellos o avergonzarlos con preguntas del tipo “¡te pillé!”, sino más bien establecer un punto de partida sobre lo que Dios nos ha revelado sobre sí mismo, nuestro pecado y la solución que encontramos en Jesucristo.
  • Pregunta sobre los diez mandamientos. Es muy posible que puedan nombrar algunos de ellos. Pregúntales cómo han hecho para obedecerlos y si hay alguna consecuencia por desobedecerlos. Si no, ¿para qué los ha dado Dios?
  • Los cristianos culturales afirman que creen en Jesucristo y en que murió en la cruz. Si la gente buena va al cielo, ¿para qué murió Jesús? ¿No hay acaso algo más confuso que un Salvador que murió por personas que realmente no necesitan salvación?

Muchas personas que bauticé eran cristianos culturales al principio y quienes no podían responder ese tipo de preguntas. En su frustración, empezaban a darse cuenta que había algo que no estaba en armonía. La fe cristiana que afirmaban mantener tenía poco que ver con lo que decía la Biblia, más allá de intentar ser un buen vecino. Cuando sus ojos eran abiertos a la realidad de la santidad de Dios y a su pecado personal, entendían la necesidad de un Salvador. Se estableció un punto de partida y se creyó en la necesidad del evangelio.

Los cristianos pueden ser intimidados para empezar conversaciones sobre el evangelio por temor a no saber las respuestas a todas las preguntas o a no estar listos para responder a toda objeción. Pero verás que sencillamente hablar sobre lo básico del evangelio puede ser suficiente para encender una luz en la mente de alguien.

Recuerda que buscamos un punto de partida, no una única conversación que intente dar a entender el evangelio completo. No entres en esas conversaciones como debates, sino siéntete seguro de simplemente expresar lo que es el evangelio. Ora para que Dios te dé la sabiduría que necesitas para guiar a alguien en las preguntas que le puedan surgir.