Cuando Dios se siente distante es porque quiere que maduremos

    Cuando Dios se siente distante es porque quiere que maduremos
    John Piper Responde

     
     
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    ¿Dios es distante porque lo arruiné? ¿Por qué lo enojé? ¿Por qué hice decisiones que lo hicieron sentir mal? Esta tipo de preguntas son sorprendentemente comunes en los correos que recibimos de las personas, especialmente cuando se siente como si nada en la vida va por buen rumbo. La pregunta de hoy viene de una oyente llamada Kristen.

    “Querido pastor John, estoy escribiéndole porque estoy muy preocupada de que perdí a Dios para siempre. He estado muy activa en la iglesia de mi comunidad y hace tres años experimenté el gozo en Cristo. Sentí los dones del Espíritu Santo y estaba hablando y cantando de Dios todo el tiempo. Después ese mismo año, conocí a mi actual ex novio, quien dijo que ser muy feliz y comprometido con mí iglesia era delirante, y que debería dejar de ir tanto o escuchar tan atentamente lo que se enseña en el grupo de jóvenes. Estaba asustada de que él me dejara, así que lentamente dejé de ir a la iglesia, cantar y orar tanto porque no quería perder a mi hombre, pensé que él sería mi esposo. Mientras salía con este hombre me alejé de la iglesia.

    Sentí que Dios estaba decepcionado conmigo y que no me traería de vuelta de ninguna manera porque tuve sexo antes del matrimonio. También estaba enojada cuando a mi papá le diagnosticaron cáncer, y yo estaba teniendo problemas de salud. Pero ahora quiero volver a Dios, pero temo que mi corazón se endurezca. Siento dolor en mi pecho cuando vengo a la iglesia. ¿Estoy perdida? ¿Hay esperanza para mi restauración? Estoy asustada porque he desperdiciado algo precioso que no puede recuperarse.”

    JPKristen, tengo una gran esperanza para ti—creo que es una esperanza bien fundada para ti. Pero antes te doy una razón para esta esperanza y te invito a ella, déjame decirte algo que te dará una lección, lo cual al principio puede hacerte sentir peor. Te prometo que si me escuchas hasta que termine, serán buenas noticias.

    Siguiendo Falsos Profetas

    Dijiste que la razón por la cual dudas de que Dios te haga volver es porque has fallado en sobremanera—tener sexo fuera del contexto del matrimonio, dejar la iglesia, enojarse con Dios por el cáncer de tu papá y tus propios problemas de salud. Estas en lo correcto, es terrible que hicieras eso. Pero describiste tu condición previa como una espiritualidad fuerte.

    Dijiste que eras activa en la iglesia de tu comunidad y experimentaste el gozo en Cristo. Dijiste que sentiste los dones del Espíritu Santo y hablabas y cantabas acerca de Dios todo el tiempo.

    Ahora lo que quiero que hagas es considerar la posibilidad, la cual pienso que es probablemente el caso, que tu condición espiritual en esos buenos años no fue tan buena como piensas. Estabas teniendo muchas experiencias religiosas—la iglesia, el gozo, los dones, y cantar. Pero cuando vino la obediencia actual donde tuviste que escoger el valor de Cristo sobre tu novio que te estaba alejando de Cristo, escogiste tu novio.

    Tu situación fue como la de los Israelitas. Moisés dice,

    Si se levanta en medio de ti un profeta o un soñador de sueños, y te anuncia una señal o un prodigio, y la señal o el prodigio se cumple, acerca del cual él te había hablado, diciendo: “vamos en pos de otros dioses (a los cuales no has conocido) y sirvámosles”, no darás oído a las palabras de ese profeta o de ese soñador de sueños, porque el Señor tu Dios te está probando para ver si amas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. (Deuteronomio 13:1-3)

    En cierto sentido, estoy empeorando las cosas para ti, ¿cierto? Esto no se siente bien, estoy seguro. Fallaste la prueba. Escogiste el falso profeta sobre Jesús.

    Un Hermoso Rescate

    Déjame decirte ahora porque esto pueden ser buenas noticias para ti. Interpretaste los últimos años de tu vida como un terrible alejamiento de un caminar cercano con Dios, y estoy sugiriendo que el Señor puede estar haciendo algo muy diferente en tu vida. Estoy sugiriendo que el Señor, en estos años, no te está permitiendo perder ese caminar cercano con Dios, sino que está rescatándote de un caminar falso con Dios. Puede que tengas que escuchar lo que acabo de decir una y otra vez.

    Estoy sugiriendo que, en los últimos meses o años (no puedo recordar que tanto tienes en mente), Dios no está permitiéndote que pierdas ese caminar cercano con Él, sino que te está rescatando de un caminar falso con Él.

    Tu caminar era bastante religioso, pero no era real. Si amabas a Jesús tan poco que un novio fue mucho más importante que Jesús, no tenías un caminar cercano con Dios. Lo que sea que haya sido, Dios lo destrozó, ¿cierto?, Él lo destrozó.

    Un Mejor Plan

    Ahora, a través de las miserias de esos restos, Él ha despertado en tu corazón un nuevo deseo por Él. Él no te está invitando a volver a ese vieja clase de gozo, a cantar y a tu antigua vida en la iglesia—no.

    Él no te está llamando de vuelta a ese clase de fe que escondió ese corazón que estaba listo para cometer idolatría tan pronto el novio apareció. Él tiene planeado algo mucho mejor para ti que eso.

    Él te está rescatando de la fe fingida. Dios no está restaurando eso—algo tan débil y superficial que no te pudo mantener fuera de los brazos de un no creyente. Él lo destrozó y después te ahorró el continuar con eso. Él te ahorró casarte con ese hombre. Que regalo.

    Llamada a Ser Fuerte

    Dios está haciendo algo más profundo y mejor que eso. Esta es mi interpretación de lo que Él está haciendo. Tienes que probar esto para ver si es de Dios. Él está apuntando a una nueva tú; profunda, fuerte, doctrinalmente sensata, exaltadora de Cristo, saturada de la Biblia e inamovible. No a volver a esa vieja tú que era religiosa que vende a Jesús como Judas por un novio de 30 piezas de plata.

    Kristen, podría oírte decir, “wow, esas palabras son rudas, pastor John.” Y las escribí sabiendo que eran difíciles, Kristen, porque quiero que seas fuerte.

    Quiero que seas fuerte, inamovible, inflexible, en tu lealtad a Jesús como tu tesoro supremo. No cosas sueltas eclesiásticas, de iglesia, emocionales. Estoy hablando de una mayor, profunda, inamovible, autentica lealtad a tu Rey y a tu tesoro supremo. No estoy interesado en hacerte sentir relajada ahora. Quiero que seas fuerte.

    Esta es mi interpretación llena de esperanza, Kristen, de lo que Dios está haciendo en tu vida.

    Paciencia Perfecta

    Ahora, aquí hay un par de razones bíblicas de porque debes sentir esperanza en vez de desesperación. El dolor en tu pecho al ir a la iglesia, pienso que, se irá cuando tomes estas verdades y golpees a Satanás en la cabeza con ellas. Voy a sugerir que leas, y esto es riesgoso, Ezequiel 16. Es bastante largo, 63 versos.

    Es una horrible representación de infidelidad entre Israel y su esposo, Dios.  Retrata a Dios entregándola. Entregándola a terribles juicios. No dejes de leer, Kristen, hasta que llegues a los últimos cinco versos. Vienen como un impactante y absolutamente asombroso acto de gracia y perdón a la vez. Los leeré por ti:

    Estableceré mi pacto contigo; y sabrás que yo soy el Señor; para que te recuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca a causa de tu humillación, cuando yo te haya perdonado por todo lo que has hecho—declara el Señor Dios. (Ezequiel 16:62-63)

    Incluso más al punto, Kristen, considera porque Dios salvó al apóstol Pablo, solo después de que se había convertido en un asesino de cristianos y perseguidor de la iglesia. Esta es la razón que Pablo da—necesitas escuchar esto para ti: “Sin embargo, por esto hallé misericordia, para que en mí” –pon tu nombre aquí, Kristen—“como el primero, Jesucristo demostrara toda su paciencia como un ejemplo para los que habrían de creer en Él para vida eterna.” (1 Timoteo 1:16).

    Cerrando Kristen, Dios salvó a Pablo de ser el peor ejemplo de legalismo, de ser el odioso asesino de cristianos para que así sintieras la perfecta paciencia de Cristo y creer en Él para vida eterna. Oraré contigo para que Dios te conceda ver esto, sentir esto y volver felizmente a casa.