El pensar cada vez más en los abuelos y en su rol en la crianza, probablemente sea un reflejo de mi edad y de la etapa de la vida en que me encuentro. En la medida en que puedo “leer” el futuro, veo que no estoy particularmente cerca de ser abuelo, pero soy el tipo de persona a la que le gusta estar preparada —pensar en las realidades futuras para estar listo cuando lleguen. Estoy interesado de manera especial en saber cómo ser un abuelo distintivamente cristiano. Es así como a medida que Aileen y yo entramos en una etapa de la vida en la que nos sentimos más cerca de tener a los nietos en los brazos antes que a nuestros propios bebés, me hallo a mí mismo mirando la Biblia para ver qué dice esta sobre ser abuelo. (¡Además, hace poco me pidieron que diera una serie de mensajes sobre la familia cristiana y no quise pasar por alto un componente clave de una familia sólida!).

Francamente, no he descubierto que la Biblia provea mucha orientación de manera explícita sobre el asunto. Los pasajes sobre la crianza de los hijos se le dan a los padres, no a los abuelos. Le corresponde principalmente a mamá y papá, no a los abuelos, el criar a los niños en la disciplina e instrucción del Señor. Los abuelos deben estar dispuestos a permitir que los padres sean padres, y tener cuidado de no desestimar o criticar a sus hijos mientras llevan a cabo la tarea de ser padres. Entiendo que los abuelos deben estar muy dispuestos a asumir un papel secundario y de apoyo.

Pero, ¿cómo luce ese rol de apoyo en la práctica? Basado en lo que he encontrado en la Biblia, basado en lo que he observado en las vidas de los cristianos, y basado en un número de abuelos con los que he hablado, creo que es uno de influencia —de influencia espiritual. Permítanme ofrecerles dos formas que creo que los abuelos pueden asumir en su rol de influencia espiritual para la vida de sus nietos.

Influencia a través de la oración

El primer tipo de influencia espiritual viene a través de la oración. A medida que las personas de la tercera edad se desligan de ciertas responsabilidades en la vida y van perdiendo la capacidad de ser tan activas como lo fueron antes, van ganando la oportunidad de orar más. No sólo eso, sino que han tenido muchos años para crecer en su conocimiento de Dios y en su relación con Él; por esto, confiamos en que están orando mejor que nunca, que tienen una intimidad más cercana con Dios que nunca antes y que poseen una amistad más estrecha con Dios como nunca antes. Ellos deben conocer el poder de la oración y creer en su necesidad.

Según las encuestas, las personas de la tercera edad son los mayores consumidores de televisión en todos los grupos demográficos. Sin embargo, irónicamente, también son el grupo demográfico que obtiene la menor satisfacción de ver televisión. Supongo que esto demuestra que gran parte de la sociedad no ha creado un papel distinto para las personas de la tercera edad. Y supongo que también demuestra que si los abuelos no oran, no es por falta de tiempo u oportunidad. Esta es una pregunta que los abuelos cristianos harían bien en preguntarse: ¿Preferirías que tus nietos te recuerden como el que veía televisión o el que oraba?

¿Te comprometerás a ver televisión y estarás cada vez más insatisfecho por ella, o te comprometerás con la oración y sabrás que estás obrando a favor de los que amas? Te lo ruego: Por favor, ora. Por favor, intercede ante Dios por ellos. Tal vez puedas comprometerte a orar por cada uno de tus nietos todos los días. Y tal vez puedas hacerles saber que has hecho ese compromiso, que la abuela o el abuelo están de rodillas a favor de ellos todos los días. Esto será una tremenda bendición para ellos, y dará significado y trascendencia a los años que de otra manera pueden ser tan fácilmente desperdiciados a través del entretenimiento sin fin.

Influencia a través de una relación

Si el primer tipo de influencia espiritual viene a través de la oración, el otro viene a través de la relación. Cuando los abuelos se relacionan con sus nietos, hay un tipo de amor especial y único que ellos y sólo ellos pueden ofrecer. El amor de los abuelos es un tipo de amor diferente al amor de los padres, pero no es menos importante o significativo. El amor de los padres es profundo y poderoso, pero es el tipo de amor que viene con la expectativa, de hecho es correcto y bueno para los padres tener altas expectativas para sus hijos. Tienen que ayudar a sus hijos para alcanzar su potencial. Tienen que instruir a sus hijos y disciplinarlos, animarlos y corregirlos.

Ahora bien, el amor de los abuelos no tiene por qué tener ese mismo tipo de expectativas. De hecho, a menudo no es ni correcto ni bueno que los abuelos se involucren en la disciplina, la corrección, la amonestación o que demuestren decepción. Eso es para los padres. Y eso es bueno, porque significa que los abuelos pueden amar sin expectativas. Este tipo de amor quebraría a un niño si fuera el único amor que recibiera, pero cuando los padres aman a sus hijos con ese amor paternal único, liberan a los abuelos para que los amen con ese amor único de los abuelos. Estos dos tipos de amor no son contradictorios, sino complementarios.

¿No crees que es probable que Dios haya diseñado a los niños para que funcionen mejor cuando son amados como niños y son amados como nietos? Como abuelos, pueden amar a sus nietos libremente, en forma incondicional y sin expectativas. Puedes orar por ellos y puedes hablar con ellos para enseñarles sobre tu Salvador. Puedes modelar una vida piadosa y una muerte piadosa.

Proverbios 17:6 dice: “Corona de los ancianos son los hijos de los hijos,” y seguramente los nietos son la más grande y brillante corona cuando siguen a tu Dios y andan en sus caminos. Así que, ¿por qué no oras por ellos en el camino? ¿Y por qué no les enseñas sobre el Dios de sus padres y el Dios de sus abuelos? No seas sólo un abuelo, sé un abuelo distintivamente cristiano.