Este artículo pertenece a una serie titulada El Carácter Cristiano, publicada originalmente en Timchallies.com


Les comenté en el artículo anterior sobre una nueva serie que considera el carácter de los cristianos. Lo que quiero hacer es explorar cómo las cualidades del carácter de los ancianos son en realidad un llamado de Dios para todos los cristianos. Los ancianos tienen que ejemplificar estos rasgos, pero todos los cristianos deberían mostrarlos. Quiero que examinemos si realmente estamos demostrando estas características y que aprendamos cómo podemos orar para tenerlas en mayor medida.

Comenzamos hoy con la cualidad de ser “irreprochable.” Esta se nos da en 1 Tim. 3:2 (“Un obidos debe ser, pues, irreprochable”) y se repite dos veces en Tito 1 (“si alguno es irreprensible… Porque el obispo debe ser irreprensible, como administrador de Dios” , versículos 6 y 7). Sin importar lo que signifique ser irreprensible, no es solo para los ancianos o líderes de la iglesia. Colosenses 3 enseña que la gran esperanza y aliento de todos los cristianos es que un día Dios mismo ha de “presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de Él” (Col.1:22). Cada cristiano ha de ser y vivir de manera irreprochable. Como dice John MacArthur: “La razón de por qué esta cualidad es deseable a nivel pastoral se debe a que somos el ejemplo que todos ustedes deberían seguir. Y si ser irreprochables es parte de ese ejemplo, entonces ¿puedes suponer qué es lo que se requiere de ti? El mismo rasgo”.

¿Qué significa ser irreprensible? Lo que en la LBLA se traduce como “irreprensible” es en primer lugar, una palabra legal que indica un tipo de inocencia ante los ojos de la ley. Esto significa que nadie puede legítimamente reprenderte o formular cargos en tu contra de manera permanente. Ellos pueden acusarte, pero tu conducta con el tiempo te absolverá al demostrar que eres inocente (“sin culpa” ha de ser una traducción mucho más común que “irreprensible”). Tu vida es tan consistente que tu reputación es creíble, eres un ejemplo a seguir, y no haces que el Evangelio parezca falso al enseñar una cosa y hacer otra.

Naturalmente, queremos conocer la ley ante la cual debemos ser hallados irreprensibles y conocer la norma que debemos respetar. En su libro *Liderazgo Bíblico de Ancianos, Alexander Strauch explica que “lo que se entiende por ‘irreprensible’ se define por las cualidades de carácter que siguen al término”. Por lo tanto, ser “irreprensible” se expresa a través de esas otras cualidades en 1 Tim.3:2, Tito 1 y, por extensión, 1 Pedro 5. Ser irreprensible en tu matrimonio significa que eres “ marido de una sola mujer”. Ser irreprensible en tus pensamientos significa que eres “prudente”. Ser irreprensible en tus acciones significa que ejerces “dominio propio”. Lo que vemos es que este atributo es un tipo de resumen y que el cristiano irreprensible es aquel que afirma toda la voluntad revelada de Dios. Por supuesto, ser irreprensible no significa ser perfecto. Pero sí quiere decir que, cuando pecamos, confesamos y nos apartamos del pecado porque nuestra norma es la perfección (Mat. 5:48).

El principal medio a través del cual tú adquieres estas características es aprovechando los medios de gracia: leer la Palabra de Dios y aplicarla de manera intencional, orar en privado y con tu familia, asistir fielmente a las reuniones de tu iglesia, participar de los sacramentos y así sucesivamente. Estos son los mismos medios a través de los cuales Dios extiende su gracia santificadora y, por lo tanto, no se puede esperar ser o seguir siendo irreprensible si se les descuida.

Autoevaluación

La evaluación más exhaustiva de tu vida vendrá en las semanas siguientes al examinar las calificaciones de carácter más precisas que han sido resumidas por esta que hemos visto hoy. Pero, mientras tanto, puede que valga la pena reflexionar en torno a estas preguntas para saber si eres o no irreprensible.

  • ¿Existe algún pecado actual en tu vida que podría traer vergüenza para ti, tu familia y tu iglesia local en el caso de que se hiciera público? ¿Existe alguna parte de tu vida que intencionalmente has ocultado a los demás?
  • ¿Sabes hacia qué pecados estás particularmente inclinado y tomas medidas en tu vida para evitar la tentación de esos pecados?
  • ¿Estás aprovechando los medios de gracia que Dios ha provisto? ¿Asistes regularmente a la iglesia y participas en la vida de la iglesia? ¿Tienes tiempos de adoración en privado y en familia?
  • ¿Crees que en este momento tu vida es agradable ante Dios? Cuando no es así, ¿buscas rápidamente el perdón del hombre y de Dios mostrando arrepentimiento y haciendo cambios significativos?
  • Si tus amigos cercanos o personas en tu iglesia escucharan acusaciones en tu contra, ¿sería su reacción: “¡Eso no es posible!” o “¡Lo sabía!”? ¿Qué dice esta respuesta acerca de ti?

Puntos de oración

A medida que empezamos a considerar las cualidades del carácter, tenemos que reconocer que son dones de la gracia de Dios que recibimos y demostramos en obediencia a Él. Como hijos de Dios, Él es el que obra en nosotros lo que es agradable delante de Él (Heb.13:20-21). Así como nuestro objetivo es ser irreprensibles, también reconocemos que podemos serlo y tenerlo solo a través del poder y la presencia del Espíritu Santo que obra en nosotros tanto el hacer como el querer hacer (Fil. 2:12-13). Y es por eso que debemos orar para tener estas cualidades, mantenerlas y crecer en ellas. Con este fin, he aquí algunas oraciones que podrías hacer:

  • Te pido que alegremente y en obediencia pueda hacer “todo sin murmuraciones y contiendas, para ser irreprensible y sencillo, hijo de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandezco como luminar en el mundo” ( 2:14-15).
  • Te pido que tu Espíritu Santo me ayude a identificar el pecado en mi vida dondequiera que ocurra y a mortificarlo prontamente.
  • Te pido que diligentemente pueda buscar la santidad personal por y a través del evangelio.
  • Te pido que pueda ser y permanecer irreprensible delante de Tus ojos y los ojos de los hombres. Haz que mi conducta coincida con mi profesión de fe para que mi vida no muestre siquiera un solo rastro de hipocresía.
  • Te pido que si peco, pueda ser diligente en buscar el perdón del hombre y el Tuyo.
  • Te pido que si alguna vez se me acusa de pecado o maldad, pueda ser hallado inocente, irreprensible delante de tus ojos.