¿Es la apologética la mayor amenaza para la fe?

En su libro, The end of Apologetics: Christian Witness in a Postmodern Context (El fin de la apologética: el testimonio cristiano en un contexto postmoderno), Myron Bradley Penner afirma: “La apologética por sí sola podría ser la mayor amenaza para la fe cristiana genuina que enfrentamos hoy”. Según Penner, la apologética —y no la difusión de la pornografía, ni la aparición del relativismo, o tampoco el surgimiento del secularismo— es la mayor amenaza para la fe que enfrentamos en el siglo XXI. 

Pero, ¿en verdad es la apologética la mayor amenaza para la fe en la actualidad? 

Para la mayoría de las Iglesias de Norteamérica, la apologética no es una prioridad. Esto se debe a que la ven como accesoria o sencillamente como un error. Si se trata de algo accesorio, se puede ignorar. Si se trata de un error, se debe impugnar. En cualquiera de los casos, ambas posiciones están fundamentadas en el antiintelectualismo dentro de la iglesia. El antiintelectualismo —no la apologética— es probablemente la mayor amenaza para la fe cristiana de hoy. 

En su libro, The Scandal of the Evangelical Mind (El escándalo de la mentalidad evangélica), Mark Noll escribe:El escándalo de la mentalidad evangélica es que casi no hay tal cosa como una mentalidad evangélica. 

Está en lo cierto. Muchos cristianos no piensan con mucha profundidad. De hecho, algunos cristianos han llegado a repudiar el cristianismo reflexivo. 

Hablando del problema del antiintelectualismo dentro de la iglesia, el filósofo William Lane Craig afirma: 

Nuestras Iglesias están llenas de cristianos que reposan en una neutralidad intelectual. Como cristianos, sus mentes se están desperdiciando. Un resultado de esto es una fe inmadura y superficial. Los que simplemente se suben a la montaña rusa de la experiencia emocional se engañan a sí mismos creyendo que tienen una fe cristiana rica y profunda al descuidar el lado intelectual de dicha fe. 

En un artículo del Christianity Today de 1980, el académico Charles Malik escribió: “Debo serle franco: el mayor peligro que enfrenta el cristianismo evangélico estadounidense es el del anti-intelectualismo. El pensamiento en su máxima y profunda riqueza no tiene la atención suficiente”. 

La tarea de la apologética es cuidar la vida del pensamiento. Como es lógico, el descuido de la mentalidad cristiana lleva al desmoronamiento de la fe cristiana. 

Al resumir los descubrimientos de un estudio longitudinal de tres años realizado por el Fuller Youth Institute, los investigadores Kara Powell y Steven Argue afirmaron: 

Según nuestro estudio, el cual examinó a 500 egresados de los grupos juveniles, más del 70 por ciento de los jóvenes en edad de secundaria que asisten a la iglesia informan que tienen serias dudas acerca de la fe. 

Tristemente, menos de la mitad de esos jóvenes compartieron sus dudas y luchas con un adulto o amigo. Con todo, las oportunidades que tuvieron estos estudiantes de expresar e investigar sus dudas estuvieron relacionadas con una mayor madurez en la fe. En otras palabras, las dudas no son tóxicas a la fe; el silencio, sí. 

¿Ves lo que nos dice este estudio? Las dudas no son el problema. De hecho, las dudas, cuando se investigan cuidadosamente, fortalecen la fe de manera efectiva. El problema, más bien, es la represión de las dudas. 

El anti-intelectualismo solo puede responder a las dudas por medio del silencio o la vergüenza, pues no puede brindar respuestas verdaderas y menos aún, un espacio seguro para las preguntas. Es más, el antiintelectualismo hace que pasemos por alto las dudas y nos exige que sólo debemos “tener más fe”, o nos averguenza, al hacernos creer que seríamos “malos cristianos” por tener dudas en primer lugar. 

La mayoría de los adolescentes en edad de secundaria que asisten a las Iglesias —más del 70 por ciento— luchan con serias dudas intelectuales y el antiintelectualismo sólo empeora el problema, ya que da la impresión —sea por medio del silencio o de la vergüenza— de que tales dudas no tienen respuestas sólidas. 

El peligro no es la apologética. Es parte de la solución. La apologética intenta defenderse contra la verdadera amenaza: el antiintelectualismo. La apologética alienta a los estudiantes a plantear sus dudas y luego, a buscar las respuestas. 

Si queremos que nuestros estudiantes conozcan la mente de Dios, necesitamos capacitarlos para que usen sus propias mentes. Y cuando lo hagan, estarán combatiendo simultáneamente una de las mayores amenazas para su fe.


Corrección: Esta publicación identificó originalmente al autor de “The End of Apologeticscomo Myron A. Penner, Profesor del Trinity Western. El autor, en realidad, es Myron B. Penner.