¿Estás escribiendo titulares para ti o artículos para ellos?

He estado en esto de los blogs durante mucho tiempo y me gustaría pensar que hay algunas lecciones que he aprendido en el camino. Hay un reto sobre el que he estado reflexionando recientemente y que quiero compartir con otros escritores: No hay correlación necesaria entre cuántas veces la gente hace clic en un artículo y cuán útil es realmente para ellos. No es una gran hazaña crear el tipo de titular que llevará a la gente a tu sitio. Lo que es mucho más difícil es crear contenido que realmente les beneficie una vez que lleguen allí. Y en ese sentido, quiero hacer un llamado a mis compañeros blogueros cristianos para que se comprometan a poner la calidad por encima de la cantidad, a poner a sus lectores por encima de ustedes mismos.

Creo que Buzzfeed casi causa la ruina de los blogs cuando dominó el feo arte de los artículos clickbait (ciberanzuelos), cuyo principal propósito es generar ingresos. La característica distintiva de estos artículos es que se definen por su titular y no por su contenido. La idea es crear un titular de “no se puede ayudar, pero sí hacer clic” incluso si el artículo al que conduce es inexacto, inútil o casi increíblemente tonto. Utiliza titulares con adjetivos provocativos: impresionante, asombroso, increíble, chocante. Promete que te volará la cabeza, que no creerás lo que ves, que revolucionará tu vida. Ofrece “8 impresionantes cosas que harán algo con tu algo”. Los reconoces cuando los ves, pero de alguna manera no puedes evitar hacer clic.

Muchos bloggers cristianos, quizás sin darse cuenta, tomaron a Buzzfeed como un ejemplo de blogging bien hecho y comenzaron a imitarlo. Cuando abro mi lector RSS cada mañana y hojeo los titulares de los más o menos 250 blogs que sigo, sé que un buen número de ellos seguirán este formato. Sé que lo he usado muchas veces. Por supuesto que es estupendo tener un gran titular, pero estos vienen con un costo, obligan a tener un cierto tipo de formato. El autor se ve obligado a escribir un artículo que está organizado ordinariamente y cortado en secciones cortas. Desaparecieron las columnas y artículos reflexivos y profundamente personales de los días pasados, y en su lugar hay listas secas y con viñetas de pasos a tomar o acciones a llevar a cabo. ¿Quieres ser un mejor padre? Sólo revisa esta lista rápida. ¿Quieres tener una mejor vida devocional? Sigue estos ocho pasos.

No hay nada intrínsecamente malo con ese tipo de formato, y a veces es la elección correcta. Si has aprendido cinco lecciones sobre la oración de H.B. Charles, puede ser una buena manera de resumirlas y transmitirlas. Si quieres dar algunos consejos rápidos para las noches de cita, entonces, por supuesto, haz un listado de 50 de ellas. Pero muy a menudo, creo que este formato es ineficaz tanto para los lectores como para los escritores. Puede fomentar la escritura perezosa, permitiendo que el escritor evite el gran desafío de construir un artículo que sea coherente y cohesivo para hacer uno que está desconectado y con viñetas. Puede ser condescendiente con los lectores cuando sugiere que cualquier cosa en la vida es fácil o que cualquier cosa se resuelve fácilmente al omitir unas pocas llamadas rápidas a la acción. Es ineficaz en la vida de los lectores precisamente porque a menudo es perezosa, condescendiente y trillada.

En última instancia, los artículos de este tipo no están destinados a servir al lector, sino al escritor. No están pensados para formar la mente del lector o tocar su corazón, sino para ayudar al escritor a ganar clics o plataforma o lo que sea que estén buscando. Buzzfeed no descubrió y perfeccionó el formato para el bien de sus lectores, ¿verdad?

Este formato de cebo es muy bueno para atraer a los lectores a un sitio, pero, excepto en casos limitados, es muy pobre para servirles una vez que llegan allí. Este formato trae resultados estadísticos inmediatos pero, estoy convencido, muy poco beneficio a largo plazo. A veces hablamos del declive de los blogs como si un factor externo provocara que la gente dejara de visitarlos, pero quizás el verdadero problema es que los bloggers adoptamos un formato pobre y ahuyentamos a nuestros lectores. Tal vez estamos culpando a Facebook cuando la responsabilidad es realmente nuestra…