En la liturgia cristiana utilizamos la palabra hosanna muchas veces, pero me pregunto ¿cuántas de nosotras entendemos el significado de la palabra? Como es una palabra griega traducida de la hebrea, buscaremos algunos versículos donde es utilizada en la Biblia para entenderla mejor 

Vemos en el Salmo 118:25 “Te rogamos, oh SEÑOR: sálvanos (hosanna) ahora; te rogamos, oh SEÑOR: prospéranos ahora” Se nota que el salmista está rogando a Dios por Su ayuda.   

Él está consciente de que hay algo grande ocurriendo, es incapaz de resolverlo y entonces va a la única persona que sí puede resolverlo, Dios mismo. Es un grito de rendición total a un Dios poderoso en quien él confía.  

David vivió muchas circunstancias donde él solamente sobrevivió por la intervención directa de Dios y por ellos es que vivía siempre agradecido. Aun en medio de las peores circunstancias, su corazón cambiaba de la inseguridad y miedo hacia la gratitud por lo que Dios haría 

Esto ocurre tan rápido en Salmo 118 que en los versículos 26-29 él está dando gracias, sin embargo, quiero hacer énfasis en el versículo 26 que nos dice: Bendito el que viene en el nombre del SEÑOR; desde la casa del SEÑOR os bendecimos 

Vemos el hilo conductor en la Biblia cuando mil años más tarde, una semana antes de la muerte de Jesús Marcos 11:9 nos recuerda: “¡Hosanna! BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR”.  

Esto fue el día en que Jesús entró en Jerusalén sentando en un pollino. Las personas alrededor le reconocían como el Mesías, ¡el Salvador del mundo! Ellos habían pasado miles de años sacrificando corderos inocentes para ganar la salvación, sin embargo, nunca fue suficiente para pagar la deuda ante Dios (Heb. 10:4), y desconocido a ellos, ¡Jesús iba a sacrificarse para pagar esta deuda! (Heb. 10:10).  

Entonces vemos que el énfasis del Nuevo Testamento esen la gratitud, porque no podemos salvarnos sin un Salvador.   

Vemos en Salmo 118:26 la esperanza en que alguien venía en el Nombre del Señor y Marcos 11 demuestra esta persona hecha realidad. El Espíritu Santo inspiró a David a no solamente a tener la certidumbre que El Mesías vendría, sino a tener la confianza total en que, rendirse a este Mesías era la única opción razonable de un Dios como el que tenemos (Rom. 12:1).   

Jesús nos dijo en Juan 5:24 “En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida”.  

Él nos enseñó y nos demostró que la salvación viene por fe en Él dándonos la confianza en nuestra salvación y luego el poder de vivir para Él. En la vida cristiana hay tiempos de quietud y hay tiempos de turbulencia; sin embargo, podemos adorar a Jesús en ambos.  

Hay tiempos en que rogamos por Su ayuda porque no vemos una solución a nuestros problemas y vamos donde Él confiando en Su poder y bondad. Hay tiempos en que Él demuestra Su gloria en nuestras circunstancias y le damos a Él todo el honor 

En cualquiera de las dos circunstancias podemos darle la adoración que Él merece porque confiamos en Su bondad. Alguien que estuvo dispuesto a morir por nosotras cuando éramos sus enemigas, ¿qué no hará ahora que somos sus hijas? 

¡Hosanna en los altos a nuestro Rey!