Sabemos que como cristianos debiésemos centrar nuestra vida y fe en la persona de Jesús. Conocerle a Él no debe dejar a nadie indiferente. Es por esto, que en esta ocasión, el pastor Miguel Núñez nos trae en su tercera edición[1] El libro Jesús: El hombre que desafió al mundo y confronta tu vida, con el propósito de llevarnos a la reflexión y al cambio, pues señala lo siguiente:

Creemos que muchos creyentes no llevan una vida cristiana consagrada porque no tienen un verdadero conocimiento de la persona hacia la cual apunta todo el Antiguo Testamento y sobre quien gira toda la revelación del Nuevo Testamento.

Y manifiesta como objetivo al escribir que:

A través de las páginas de este libro queremos ver a Jesús desde múltiples ángulos para tener una idea más acabada del Jesús compasivo que no quiso condenar a la mujer tomada en pleno acto de adulterio, pero que al mismo tiempo es el mismo Jesús que se aíra al entrar al templo y ver cómo se había violado la santidad de la casa de Su Padre.

El libro busca darnos a conocer a, y confrontarnos con la persona de Jesús, el único lleno de gracia y de verdad.

El libro contiene 20 capítulos y está dividido en tres partes que podríamos titular de la siguiente manera:

Parte 1: Nadie como Jesús (capítulos 1-8).

Parte 2: Jesús en las Escrituras (capítulos 9-15).

Parte 3: Jesús como Señor y Dios (capítulos 16-20).

El caso de la historicidad y deidad de Jesús 

PARTE 1: Nadie como Jesús (capítulos 1-8)

El libro comienza explicando quién y cómo es Jesús, enseñándonos que necesitamos conocerle, pues Él es lo más importante. Se dan razones de peso para hacerlo usando las Escrituras, pues la Biblia enseña que Jesús es Dios manifestado en carne dando evidencia de Sus atributos, Sus nombres, y las afirmaciones que Él hizo de Sí mismo. También queda establecido que Él es el creador de todas las cosas, sustentador de todas las cosas y supremo sobre todas las cosas.

Se presenta la idea de que la historia nos señala a gritos que Jesús existió como Hombre, pero que no podemos negociar Su divinidad, pues esto sería negociar la fe cristiana. Cristo debía encarnarse para cumplir el plan de redención del Padre. De allí que después de presentar la necesidad de conocer a Cristo, al Jesús Divino y al humano, el pastor Miguel Núñez nos hable de Jesucristo como Salvador. Cristo nos salva de la justicia de Dios, es decir, de Dios mismo, libertándonos de la esclavitud del pecado y dándonos una nueva vida. Sólo Él puede hacer posible esto, no hay otro medio pues Jesús es el único medio de salvación.

Siendo Dios, se humilló haciéndose siervo, pero no sólo cumplió como el siervo perfecto para darnos redención sino que también es llamado Profeta, Sacerdote y Rey. Jesús es el Maestro excepcional, quien tiene como tema central de Su enseñanza a Su propia persona, siendo aún reconocido como tal por los incrédulos. Sus enseñanzas y ejemplo consistente le hacen un líder auténtico y de influencia sin límite hasta el día de hoy.

Nuestro llamado es a seguir e imitar a nuestro Maestro, Jesucristo; nuestro Señor, Salvador y Dios.

PARTE 2: Jesús en las Escrituras (capítulos 9-15).

En esta segunda parte, el libro guiará nuestra mirada a cómo las Escrituras apuntan a Cristo, por lo que el pastor Miguel Núñez tomará de ejemplo el Pentateuco para afirmar esta idea de forma hábil y enriquecedora, asegurando entonces, que toda la Biblia es acerca de la persona de Jesús.

Es así como el viaje continúa desde el Pentateuco a las profecías del Antiguo Testamento que se cumplen de forma precisa en Jesús. Sin duda, esto aumenta nuestra confianza en las Escrituras, las cuales contienen el testimonio de Jesús sobre Sí mismo en cuanto quién es (El Hijo de Dios) y qué vino a hacer (salvar a todo aquel que en Él cree). Esto incluso obliga a la lógica a reconocer que Jesús es Dios, pues de ser falsas sus afirmaciones sobre sí mismo manifestaría ser o un mentiroso o un esquizofrénico. Sólo la ignorancia nos puede llevar a concluir que Jesús fue simplemente un gran maestro. Pero como dice el autor: la incredulidad del hombre no es por falta de evidencia sino por conveniencia.

Si crees en Jesús como Señor y Dios, entonces debes someterte a Él, al Dios amoroso, pero justo y tres veces santo, de allí la exhortación del escritor de Hebreos a buscar la santidad pues sin ella nadie verá al Señor. Jesús es único, y el único medio de salvación, Él pagó nuestra deuda en la cruz del calvario y exclamó tetelestai (consumado es), permitiendo la reconciliación entre el hombre y Dios.

PARTE 3: Jesús como Señor y Dios (capítulos 16-20)

El libro, en su última parte, comienza mostrando a Jesús como representante de la humanidad pues venció la tentación como nuevo Adán, y nos dejó ejemplo de cómo vencer en medio de la tentación a pesar de las circunstancias adversas. Jesús confrontó a los religiosos de su época, y confronta a los religiosos de toda época direccionando toda mirada a Él como el único medio de Salvación, el único Dios, el único Salvador y el único Señor y Maestro a quien debemos seguir, imitar y adorar.

El pastor Miguel Núñez declara: “Quien reclama sus derechos es el yo en nosotros, pero quien nos hace ceder nuestros derechos es el Espíritu de Dios que mora en nosotros”. La grandeza de Cristo es digna de imitar, pues es una grandeza ganada producto de su vida de perfecta obediencia, en palabras del autor, Jesús nunca lució tan grande que cuando estaba en la cruz.

Jesús confronta nuestra vida, nuestra cosmovisión, nuestras creencias, nuestro pecado, y lo hace para que reconozcamos quién es Él, confiemos en Él, en Su poder y en Su voluntad. Él lo merece todo y debemos exaltarle. El desafío para nosotros es vivir por Cristo, pues el vivir es Cristo. Él es el camino, la verdad y la vida.

El libro concluye con las siguientes palabras: En fin, Cristo es lo que nadie ha sido; posee lo que nadie tiene y promete lo que nadie puede. No hay nadie como Él; Él escribe la historia y la tuya también.

Él sabía lo que había en el hombre

Conclusión

Jesús: El hombre que desafió al mundo y confronta tu vida es un excelente libro para cualquier cristiano; sea este nuevo, antiguo, un líder o laico, pues es altamente recomendable a todo aquel que quiera conocer de mejor manera a nuestro Señor y Salvador, y por ende, comprender las implicancias que esto tiene para nuestras vidas como seguidores y servidores de Jesús.

Por sus características, también se convierte en una excelente alternativa para regalar a cualquier amigo o conocido con quien queramos compartir de Cristo. Tiene como fortaleza el gran uso de citas bíblicas, buscando siempre ser fiel al texto y dar un sentido práctico a lo expuesto, además es de fácil lectura y entendimiento.

También se debe señalar que es muy útil que en la conclusión de cada capítulo se liste un punteo de repaso con preguntas que incluyen desafíos prácticos cuya intención es aplicar de forma inmediata lo aprendido.

Lo único, a modo de sugerencia, es que el libro podría estar mejor organizado, dejando ver de mejor manera el tema central de cada parte de éste. Fue de bendición leerlo, y espero que para ti también lo sea, hacerlo no te dejará indiferente.