“Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre. ¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien. Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz. Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasará” (Sal. 139:13-16).

El mundo no entiende el aborto porque no quiere a Dios. Nuestras voces contra tales prácticas son importantes, pero tomemos en cuenta que empezamos por el fundamento: conozcan al Dios que dice que el aborto es asesinato en primer grado.

El mundo promueve el aborto diciendo eres tu propio dios (dueña de ti misma), y por tanto puedes deshacerte de lo que no te ayuda a avanzar en tu vida.

Entonces examinemos estos dos argumentos para ayudar a otras o responder a ellos:

Sé tu propio dios

El viejo ofrecimiento mentiroso de Satanás (Gen. 3:1-5). Si lo piensas detenidamente, tuvo que ser una oferta demasiado atractiva. Imagina ese hermoso jardín donde ellos platicaban y se paseaban con Dios. Quizás, se volvió monótono o sintieron que necesitaban otro tipo de conocimiento.

Adán y Eva aceptaron la oferta de Satanás, ser sus propios dioses y amarse más a ellos que a Su Creador. Fue mejor que solo ser administradores y representantes de Dios. Entonces la humanidad fue separada de la presencia perfecta de Dios, algunos para salvación en Cristo y otros para condenación por no creer en Él.

El problema es que se fueron en contra de su diseño. La Biblia dice nos creó para la alabanza y gloria de Dios, no para nuestra vanagloria. Ya sea que creas en Dios o no, esta es la Verdad absoluta.

La historia ha probado que el hombre no ama la verdad de Dios (Rom. 1:18). Esto solo ha provocado violencia, división e injusticias unos a otros, hasta nuestros días en los cuáles la vida de un ser humano es menos que una bolsa de órganos listo para ser despachado a cambio de elecciones egocentristas.

Hay razones dolorosas por las cuales una mujer no desea tener a su bebé, que humanamente son entendibles. Pero, nuevamente, si conocen de Dios saben que Él es el único dador de vida. Si no lo conocen, no entenderán pues la mentira de ser su propio dios tiene un mayor realce para justificar el homicidio.

Puedes deshacerte de lo que no te ayuda a avanzar en tu vida

Al ser tu propio dios, puedes hacer lo que quieras a costas de todo. Huir a la responsabilidad que conlleva otra vida. Pagar lo que crees es un mal, haciendo mal.  Ni las organizaciones que apoyan el aborto ni las mujeres que lo hacen tienen en cuenta a Dios, no hay temor, sino ceguera que las idolatra.

El avance en la vida se excusa por no podré seguir estudiando, nadie más me querrá, arruinaré mi cuerpo, estoy muy joven, no es el momento adecuado, no tengo dinero, mis padres me echarán de casa, mi novio me dejará, estoy a punto de cerrar mi carrera. Algunas de estas razones u otras solo relatan la decisión de ser una adulta cuando aún no estabas preparada sin pensar en las consecuencias.

Por supuesto que hay otras razones. El bebé que es fruto de una violación por eso no es deseado. Es totalmente comprensible que mujer se sienta afectada en gran manera. Pero hay opciones como dar en adopción o quedártelo porque es una criatura que Dios envía aun en medio del dolor que no tiene responsabilidad alguna de su concepción. Puedes buscar ayuda, hay muchas instituciones que te pueden apoyar, pero matar al bebé no es la solución.

Filosofías vanas y huecas

Filosofías que han alimentado estas mentiras. El hedonismo del filósofo griego Epicuro (341 A.C.) quién enseñó que la felicidad es la búsqueda de los placeres para tu bienestar. Filosofías que crecieron proclamándose enemigas del evangelio predicado por los apóstoles. Hechos 17:18 nos dice: “También disputaban con él algunos de los filósofos epicúreos y estoicos. Y algunos decían: ¿Qué quiere decir este palabrero? Y otros: Parece ser un predicador de divinidades extrañas —porque les predicaba a Jesús y la resurrección”, y Colosenses 2:8 “Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo”.

Nuestro filósofo bíblico, Salomón, después de haber redactado tratados de sabiduría profunda sobre la vanidad de la vida y búsqueda de sentido, al finalizar su libro en sus últimos días dijo: “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre” (Ecl. 12:13).

En años contemporáneos, el conductismo de Skinner enseña cambiar el contexto de una persona para cambiar lo que queremos con el estímulo recompensa o castigo para buscar. O el engaño del humanismo de Maslow sobre la libertad del hombre sin Dios para crecer y auto realizarse haciendo lo que mejor le sirva.

Filosofías que impregnando los corazones y mentes de muchas mujeres. Mintiéndoles y aprovechándose de su dolor, pecado, e ignorancia.

El evangelio

El aborto es asesinato delante de los ojos de Dios. ¡Si! hay un bebé en el vientre desde la fecundación, Su Palabra que es Autoridad, Verdad y Suficiente para los asuntos del hombre lo dice. Ciertamente no hay un verso que diga “no abortarás”, pero sí está el mandamiento “no matarás”. Los versos Salmo 139:13-16; Jeremías 1:4; Salmo 51:5, Eclesiastés 11:4-5 entre otros, nos enseñan cómo el Dios Creador trata al ser humano desde el vientre de una mujer.

Las muchas filosofías incorporadas en las leyes de convenios internacionales que desean regir un mundo del cual no son dueños con sabiduría limitada y ciega, son las enemigas del evangelio. Pablo bien lo sabía, Filipenses 3:17-18 nos dice, “Hermanos, sean imitadores míos, y observen a los que andan según el ejemplo que tienen en nosotros. Porque muchos andan como les he dicho muchas veces, y ahora se lo digo aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo, cuyo fin es perdición, cuyo dios es su apetito y cuya gloria está en su vergüenza, los cuales piensan solo en las cosas terrenales”.

El aborto es contrario al mensaje del evangelio que Cristo dio la vida por nosotros, murió voluntariamente para hacernos libres de nosotras mismas y vivir para Él. Sólo Cristo ama verdadera y desinteresadamente. Él tomó la culpa, sufrió la vergüenza para cubrir el pecado de toda mujer que lo reconoce como Señor y Salvador para arrepentirse y cambiar su vida. Dios lo hizo con Adán y Eva al cubrirlos después de haber deseado ser sus propios dioses y decidir qué era lo mejor para ellos al cubrirlos con la sangre de un cordero, (Gen 3:21).

La maravillosa noticia del evangelio es que no condena a los que humildemente se acercan a tomar de la Fuente de Agua viva para saciar su sed egocéntrica, aún si han pensado o ya han abortado. Él es misericordioso.

Mujer, hay Uno que dio Su vida voluntariamente en la Cruz. Solo en esa Cruz se encuentra el amor y perdón de Dios. Su muerte para que tú vivas. Su resurrección para tu libertad. No solo te rescata de una vida vacía, tristezas, vergüenza, dolor, sino que te da Su vida para que tenga propósito e identidad eternamente.

Si conoces a Dios, conoces todo el bien que necesitas. Busca ayuda, infórmate, pero por favor no te dejes engañar ni sigas los deseos de tu corazón que son inestables. Nadie más te puede amar y salvar que no sea el Creador que te hizo y llamó para Él.