Soldados de Jesucristo

La paternidad de Dios lo cambia todo

Te invito a que pienses en tu propia vida por un momento y respondas las siguientes preguntas: ¿Cuál es la enseñanza bíblica que gobierna y define tu relación personal con Dios y con tu prójimo? ¿Cuál es el primer pensamiento que viene a tu mente cuando oyes la palabra “Dios”? ¿Primariamente piensas en Dios como soberano Señor, como majestuoso Rey, o como Padre?

Existe una realidad triste y silenciosa que experimentan muchos calvinistas contemporáneos. Comenzamos a crecer en la teología de un Dios que es grande y soberano, y sin darnos cuenta, paulatinamente dejamos de pensar en Dios como Padre. Eso nos ha debilitado y puede ser un obstáculo para vivir una vida de crecimiento espiritual saludable y fructífera.

Regresemos a la paternidad de Dios

Debemos regresar continuamente a la verdad bíblica de que Dios es nuestro verdadero Padre, y nosotros somos sus verdaderos hijos. Debemos regresar a la bendición suprema del evangelio: ser hechos verdaderos hijos de Dios en el Hijo. No existe una relación que nos acerque más íntimamente al Dios soberano y sublime que la relación filial.

Otras descripciones de Dios se han vuelto preeminentes: Soberano, Redentor, Sublime, Majestuoso, Santo, etc. Todas estas son descripciones bíblicas de Dios, y debemos usarlas, pero el Nuevo Testamento instruye a los creyentes a acercarse a Dios principalmente como Padre.

Este artículo tiene la intención de invitarte a que aceptes el desafío de moldear tu vida cristiana a la luz de la doctrina bíblica de la paternidad de Dios. Esta verdad bíblica, adecuadamente enfatizada, transformará tu vida cristiana, es decir, tu relación con Dios y con el prójimo. Esta invitación es verdaderamente demandante y quizás te estés preguntando, ¿por qué debería de aceptar tal desafío? ¿No hay otras doctrinas que son igualmente importantes? Escucha lo que dice J. I. Packer:

Si quieres juzgar qué tan bien una persona entiende el cristianismo, averigua cuánto valora el pensamiento de ser hijo de Dios, y tener a Dios como su Padre… Porque todo lo que Cristo enseñó, todo lo que hace que el Nuevo Testamento sea nuevo, y mejor que el Antiguo, todo lo que es distintivamente cristiano, en oposición a lo meramente judío, se resume en el conocimiento de la paternidad de Dios. “Padre” es el nombre cristiano para Dios.

La paternidad de Dios enriquecerá tu teología

Si comienzas a moldear tu vida a la luz de tu relación filial con Dios, tu entendimiento teológico y práctico de la Biblia progresará en maneras que jamás habrías esperado. Observa estos 6 ejemplos en los que la paternidad de Dios le brinda nueva frescura y profundidad a diferentes doctrinas bíblicas y áreas de estudios teológicos.

  1. Doctrina de la santificación: ¿Cómo la paternidad de Dios moldea y profundiza la doctrina de la santificación? Considera lo que dice Hebreos 12:6-7: “porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Es para vuestra corrección que sufrís; Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline?”.
  2. Doctrina del Espíritu Santo: Cuando Pablo menciona al Espíritu Santo, usualmente lo hace en relación con la doctrina de la relación filial entre Dios y el creyente. Romanos 8:15 dice: “Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”. Y también, Gálatas 4:6 dice: “Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre!”.
  3. Cristología: Es imposible entender la doctrinade Cristo o la doctrina de la Trinidad si no se entiende primero la paternidad de Dios y el hecho de que Cristo es eternamente del Padre. Observa cómo Jesús lo explica: “Salí del Padre y he venido al mundo; de nuevo, dejo el mundo y voy al Padre” (Jn. 16:28).
  4. La doctrina de la oración: Considera cómoJesús en el Nuevo Testamento revoluciona la doctrina de la oración. No solamente por medio de su ejemplo personal, pero como parte de su enseñanza explícita, Jesús dijo: “Cuando oréis, decid: Padre…” y luego sigue enseñando esta conexión la entre oración y nuestra relación filial cuando dice: “si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lc. 11:2, 13).
  5. Eclesiología: La doctrina de la iglesia cobra una nueva profundidad a la luz de la paternidad de Dios. Las implicaciones son masivas. Nosotros somos realmente hermanos y tenemos un solo Padre. Nos amamos unos a otros no solo porque es un mandato, perotambién porque naturalmente todo el que es nacido de Dios ama a su hermano (1 Jn. 4:20-21). Si naturalmente no amas a tus hermanos, probablemente se deba a que no eres un verdadero hijo de Dios, porque los hijos de Dios están verdaderamente unidos en amor por medio de un nuevo nacimiento.
  6. Ética cristiana: Nuestra relación filial con Dios nos provee profundidad teológica y nos da una clara guía para la resolución de dilemas éticos. Observa como Pablo conecta ambas doctrinas al decir: “Sed, pues, imitadores de Dios, como hijos amados” (Ef. 5:1). En toda circunstancia debemos actuar como verdaderos hijos del Padre celestial.

Afirmo nuestra pasión por la soberanía de Dios, celebro nuestro asombro ante la santidad de Dios, pero al mismo tiempo, te aliento a sumergirte en la imprescindible doctrina de la paternidad de Dios. Comencemos hoy y cosechemos frutos espirituales en abundancia.

Luis David Marín

Es el pastor de Iglesia Bautista Highview en Español. Él está felizmente casado con Emma. Obtuvo una Licenciatura en Estudios Bíblicos en el Seminario Bíblico Río Grande y está terminando una Maestría en Divinidades en el Seminario Teológico Bautista del Sur. Anteriormente se desempeñó como plantador de iglesias con la Convencion Bautista del Sur y también sirvió varios años en ministerios universitarios.

Luis David Marín

Es el pastor de Iglesia Bautista Highview en Español. Él está felizmente casado con Emma. Obtuvo una Licenciatura en Estudios Bíblicos en el Seminario Bíblico Río Grande y está terminando una Maestría en Divinidades en el Seminario Teológico Bautista del Sur. Anteriormente se desempeñó como plantador de iglesias con la Convencion Bautista del Sur y también sirvió varios años en ministerios universitarios.

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