Mujeres Valientes en un Mundo de Oportunidades

En el libro de Nik Ripkin, “The Insanity of God” (La locura de Dios), él cuenta la historia de Aisha, una viuda cristiana de 24 años de edad que se convirtió del islamismo. Ella era tan extrovertida en su testimonio de Cristo en el ambiente hostil de su ciudad islámica que las autoridades la detuvieron y la pusieron en una celda oscura y rústica de la estación de policía.

En el momento en que sentía que ya no podía más y estaba a punto de gritar, en cambio, para su sorpresa, de su boca salía una canción de su corazón de alabanza a Cristo. Mientras cantaba, ella percibía que el movimiento arriba cesaba. Ellos estaban escuchando.

Esa noche, el jefe de la policía descendió y le dijo que la llevaría su casa con una condición: Tú debes venir a mi casa en tres días. Entonces él dijo,

“No entiendo. No le tienes miedo a nada. Mi esposa y mis hijas y todas las mujeres de mi familia tienen miedo de todo. Pero tú no le tienes miedo a nada… Quiero que vengas a mi casa, para que le digas a todos por qué no tienes miedo. Y quiero que cantes esa canción.”

Cuando leí eso, pensé: Sin duda este es el tipo de cosas que el apóstol Pedro tenía en mente cuando escribió estas palabras:

“Así es como las santas mujeres que esperaban en Dios se ataviaban, estando sujetas a sus propios maridos, como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor. de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.” (1 Pedro 3: 5-6)

Este tipo de testimonio valiente de Cristo es una parte gloriosa de “la belleza incorruptible de un espíritu afable y apacible [o sereno], que a los ojos de Dios es muy valioso” (1 Pedro 3: 4). Estoy ansioso por conocer este espíritu yo mismo y verlo florecer con gracia peculiar en la vida de las mujeres cristianas.

Quince desafíos para mujeres cristianas

Hace algunos años, cuando era pastor de la Iglesia Bautista Bethlehem, las mujeres de nuestra iglesia me preguntaron si podría ser el orador en una reunión de medio día. Ellas querían que yo les expusiera una visión de la feminidad y les diera un desafío de las Escrituras. Así que lo hice. Se encuentra en ¿Cuál es la diferencia?Masculinidad y feminidad definidas según la Biblia (páginas 71-82). No sabía la historia de Aisha en el momento, pero si la hubiera sabido, se la hubiera leído. Habría dicho, “En los quince retos que siguen, este es el espíritu por el cual estoy orando para ti.”

A continuación, un resumen de los retos que son tan relevantes hoy como cuando los di por primera vez:

  1. Que toda tu vida – en cualquier llamado- sea dedicada a la gloria de Dios.
  2. Que cuando confías completamente en las promesas de Cristo la paz sin temor, la alegría y la fuerza llenan y rebosan tu alma.
  3. Que esta plenitud de Dios rebose en actos diarios de amor para que las personas puedan ver tus buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos.
  4. Que seas una mujer del Libro, que ama y estudia y obedece la Biblia en cada área de su enseñanza. Que la meditación en la verdad bíblica sea la fuente de tu esperanza y fe. Y que continúes creciendo en la comprensión a través de todos los capítulos de tu vida, no pensando que el estudio y el crecimiento son sólo para los demás.
  5. Que seas una mujer de oración, para que la Palabra de Dios se abra a ti, para que el poder de la fe y la santidad descienda sobre ti, y que tu influencia espiritual se incremente en casa, y en la iglesia y en el mundo.
  6. Que seas una mujer que tiene una comprensión profunda de la gracia soberana de Dios ciñéndote a todos estos procesos espirituales, que medita profundamente en las doctrinas de la gracia, y aún amantes profundos y creyentes de estas gloriosas realidades.
  7. Que estés totalmente comprometida con el ministerio, sea cual sea tu rol específico, que no pierdas tiempo en shows, o programas de cocina o revistas de glamour, o pasatiempos sin sentido, de la misma manera en que los hombres no deberían perder su tiempo en prácticas deportivas excesivas o perder el tiempo en el garaje. Que redimas el tiempo de Cristo y su reino, ya que no hay nadie más con tu contribución en particular en todo el mundo.
  8. Que, si eres soltera, explotes tu soltería al máximo en la devoción a Cristo, y no estar paralizada por el deseo de casarte.
  9. Que, si estás casada, de manera creativa e inteligente y sinceramente apoyes el liderazgo de tu esposo   tan profundamente como la obediencia a Cristo requiere, pero no más de lo que permite. Que le animes en su papel designado por Dios como cabeza. Eso lo influencies espiritualmente, principalmente a través de tu tranquilidad sin temor y santidad y oración.
  10. Que, si tienes niños, aceptes la responsabilidad con tu esposo (o sola si es necesario) para criar hijos que esperen en el triunfo de Dios, compartiendo con él la enseñanza y disciplina de los niños, y darles a los niños ese toque de crianza especial y cuidado que solo tú le puedes dar.
  11. Que no asumas que el empleo secular es un reto mayor o un mejor uso de tu vida que las innumerables oportunidades de servicio y testimonio en el hogar, el vecindario, la comunidad, la iglesia y el mundo. Que no sólo te plantees la pregunta: ¿Carrera vs. madre a tiempo completo? Pero que te preguntes, con la misma seriedad: ¿Carrera de tiempo completo vs. libertad para el ministerio? Que te preguntes: ¿Qué sería mejor para el reino, ser empleada de alguien que te dice qué hacer para que su negocio prospere, o ser agente libre de Dios soñando tu propio sueño acerca de cómo tu tiempo, tu casa y tu creatividad podría hacer   que el   negocio de Dios prospere? Y que tomas tus decisiones no sobre la base de las tendencias seculares o hasta expectativas de estilo de vida de la actualidad, pero sobre la base de lo que va a fortalecer a la familia y hacer avanzar la causa de Cristo.
  12. Que des un paso atrás y (con tu esposo, si estás casada) planifica las diversas formas de ministerio de tu vida en capítulos. Los capítulos están divididos por varios factores: edad, fortaleza, soltería, matrimonio, opciones de empleo, los niños en el hogar, los niños en la universidad, nietos, post-empleo, etc. Ningún capítulo tiene todas las alegrías. La vida finita es una serie de intercambios. Encontrar la voluntad de Dios y vivir para la gloria de Cristo al máximo en cada capítulo es lo que hace que sea un éxito, no si se lee como el capítulo de otra persona o si tiene lo que un capítulo posterior tendrá.
  13. Que desarrolles una mentalidad y estilo de vida en tiempos de guerra. Que nunca olvides que la vida es corta, que billones de personas están en la balanza del cielo y el infierno todos los días, que el amor al dinero es suicidio espiritual, que los objetivos de movilidad ascendente (buena ropa, vehículos, casas, vacaciones, comida, pasatiempos) son un sustituto pobre y peligroso para los objetivos de vivir para Cristo con todas tus fuerzas maximizando tu alegría en el ministerio para las necesidades de las personas.
  14. Que en todas sus relaciones con los hombres busques la guía del Espíritu Santo en la aplicación de la visión bíblica de la masculinidad y la feminidad. Que desarrolles un estilo y actitud que haga justicia a la función única que Dios ha dado a los hombres de sentirse responsables de un liderazgo con gracia en relación con las mujeres – un liderazgo que involucre elementos de protección, cuidado e iniciativa. Que pienses de forma creativa y con sensibilidad cultural (al igual que él) en moldear la forma y establecer el tono de interacción con los hombres.
  15. Que observes las pautas bíblicas para lo que es apropiado e inapropiado en lo que respecta a las relaciones entre hombres y las mujeres, no como limitaciones arbitrarias sobre la libertad, sino como prescripciones sabias y llenas de gracia sobre cómo descubrir la verdadera libertad del ideal de Dios sobre la complementariedad. Que no midas tu potencial por los pocos papeles que no puedes tener, sino por los innumerables roles disponibles.

Los roles específicos a considerar en oración

Pensar y orar sobre esta pequeña muestra de lo que Dios te llama a hacer:

  • La maravillosa importancia de la maternidad
  • Cómo complementar de la vida de un hombre como esposa
  • Ministerios a los discapacitados:
    • personas con discapacidad auditiva
    • ciegos
    • cojos
    • discapacitados mentales
  • Ministerios a los enfermos:
    • enfermería
    • médico
    • cuidados paliativos – cáncer, SIDA, etc.
    • salud de la comunidad
  • Ministerios a los de afuera:
    • alterados emocionalmente
    • alcohólicos en recuperación
    • drogadictos en recuperación
    • escapados de tráfico sexual
    • niños y mujeres abusados
    • fugitivos y otros niños en riesgo
    • huérfanos
  • Ministerios carcelarios:
    • cárceles de mujeres
    • familia de presidiarios
    • rehabilitación para inserción social
  • Ministerios a los jóvenes:
    • enseñanza
    • patrocinio
    • open houses y recreación
    • excursiones y viajes
    • consejería
    • asistencia académica
  • Ministerios deportivos:
    • equipos del vecindario
    • equipos de la iglesia
  • Consejería terapéutica:
    • independiente
    • con base en la Iglesia
    • institucional
  • Ministerios audiovisuales:
    • composición
    • diseño
    • producción
    • distribución
  • Ministerios de Redacción:
    • independiente
    • desarrollo curricular
    • ficción
    • no ficción
    • edición
    • comunicaciones institucionales
    • habilidades periodísticas para publicaciones
    • blogs
  • Ministerios de enseñanza:
    • Escuela Dominical: niños, jóvenes, estudiantes, mujeres
    • escuela primaria
    • escuela secundaria
    • Universidad
  • Ministerio de Música:
    • composición
    • formación
    • actuación
    • voz
    • coro
    • instrumentista
  • Ministerios evangelísticos:
    • testimonio personal
    • estudiantes universitarios
    • Cru
    • Navegadores
    • alcance evangelístico en los campus universitarios
    • los estudios bíblicos en hogares
    • alcance evangelístico para niños
    • equipos de visita
  • Ministerios de radio y televisión:
    • asistencia técnica
    • redacción
    • anuncios
    • producción
  • Ministerios de teatro y drama:
    • actuación
    • dirección
    • redacción
    • programación
  • Ministerios sociales:
    • alfabetismo
    • pro-vida
    • a favor de la decencia
    • alojamiento
    • seguridad
    • embellecimiento
  • Asistencia para el cuidado pastoral:
    • visitación
    • bienvenida y asistencia de los recién llegados
    • hospitalidad
    • transporte de alimentos y ropa
  • Ministerios de oración:
    • ¡¡¡oración!!!
    • la movilización de grandes conciertos de oración
    • ayudando a pequeños grupos de oración
    • coordinación de cadenas de oración
    • promoción de días y semanas de oración y vigilias
  • Misiones: Todo lo anterior en todas las culturas.
  • Ministerios de apoyo: puestos de trabajo que sustentan innumerables otros ministerios.

Me doy cuenta de que esta lista está incompleta y refleja mi propia cultura y limitaciones. El punto es simplemente dejar claro que nuestra visión de la masculinidad y la feminidad tiene como objetivo liberar y capacitar para el ministerio en un patrón de obediencia bíblica. La novena afirmación de la Declaración de Danvers (una declaración sobre la masculinidad y la feminidad bíblica que ayude a escribir) es tal vez la última cosa importante que decir:

“Con la mitad de la población del mundo fuera del alcance de evangelismo a los indígenas; con un sinnúmero de otras personas perdidas en las sociedades que han escuchado el evangelio; con el estrés y las miserias de enfermedad, la desnutrición, la falta de vivienda, el analfabetismo, la ignorancia, el envejecimiento, la adicción, el crimen, el encarcelamiento, neurosis, y la soledad, ningún hombre o mujer que sienta una pasión de Dios para hacer conocer su gracia en palabras y hechos jamás vivirá sin un ministerio satisfactorio para la gloria de Cristo y el bien de este mundo caído.”


Publicado originalmente en Inglés por Desiring God. Traducido con permiso para Soldados de Jesucristo por Alicia Ferreira de Díaz