No cometerás adulterio: Cristo en los Diez Mandamientos

Hay formas legitimas e ilegitimas de encontrar a Cristo en el Antiguo Testamento. Para encontrar legítimamente la conexión natural de un pasaje con Cristo debemos primero investigar el significado original del texto para su audiencia original y en su contexto histórico, y luego debemos identificar un tema teológico central del texto en especifico y trazar cuidadosamente la manera en que la Biblia misma desarrolla dicho tema teológico de principio a fin. Veamos como se ve este proceso teológico en el séptimo mandamiento, “No cometerás adulterio” (Ex 20:14).

El Significado del Séptimo Mandamiento

La Biblia le llama adulterio al acto sexual entre una persona casada y alguien que no es su conyugue. Tanto en el antiguo Israel como en nuestros tiempos este pecado en particular fue universalmente reconocido como bajo, cruel, diabólico y catastrófico. En la antigua Mesopotamia como también en la ley de los hititas se enfatizaba el adulterio como una ofensa solo contra el marido y solo él podía decidir presentar cargos contra los ofensores.[1]

En la cosmovisión bíblica, por otro lado, el adulterio es una ofensa contra Dios, una violación del pacto matrimonial, y se paga con pena de muerte (Deut 22:22).La Biblia identifica como pecado no solo al adulterio sino también a toda actividad sexual fuera del contexto del matrimonio entre un hombre y una mujer, pero Jesús aun va mas allá y dice que no solo es pecado la actividad sexual fuera del matrimonio, sino también la lujuria o el deseo sexual dirigido hacia alguien que no es tu conyugue (Mat 5:27-28).

Análisis Teológico del Séptimo Mandamiento

Al establecer la ley del séptimo mandamiento Dios prohíbe a Israel corromper su llamado, que podría resumirse en (1) Ser fieles imágenes de Dios (2) Amar a Dios y al prójimo (3) Ser un pueblo ejemplar en su forma de honrar el pacto matrimonial.

Esta prohibición divina puede ser analizada de manera positiva (lo que desea lograr) y negativa (lo que desea evitar). De manera negativa, la prohibición busca (1) Evitar que el pueblo se corrompa y sean imágenes falsas de Dios, que contradicen su carácter (2) Evitar que el pueblo enfrié su amor por Dios con pecado y cause graves daños al prójimo mediante el adulterio. (3) Evitar que el pueblo sea conocido entre las naciones por su inmoralidad, infidelidad y desestabilidad social.

De manera positiva,encontramos en este mandamiento que (1) promueve una representación del amor fiel de Dios––un amor sostenido por un pacto (2) Promueve amor a Dios y amor al prójimo al proveer seguridad para el cónyuge y progreso para la sociedad (3) Protege y exalta el pacto matrimonial, el cual es un misterio glorioso que apunta al plan de redención.

Estas observaciones pueden ser resumidas en la idea bíblica del amor Jésed. En resumidas cuentas, el adulterio es una distorsión y contradicción de la imagen de Dios expresada en amor fiel (amor Jésed). El mandamiento a no cometer adulterio entonces busca promover el amor fiel (amor Jésed) en el pueblo de Israel.

El Amor Jésed de Dios

Un importante atributo de Dios es que él es leal a su pacto. Esto es claramente expresado en Deuteronomio 7:9 “Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel, que guarda su pacto ysu misericordia [(su jésed)] hasta mil generaciones con aquellos que le aman y guardan sus mandamientos.” Muchos expertos han comentado que la palabra traducida como “misericordia” en este versículo (Jéseden hebreo) puede ser traducida como “Amor leal” o “lealtad amorosa,” o como lo traduce la Nueva Versión Internacional, expresando que Dios “muestra sufiel amora quienes lo aman.”

La palabra “Jésedindica la trama de los sentimientos profundos que marcan las relaciones entre dos personas, unidas por un vínculo auténtico y constante. Por eso, conlleva valores como el amor, la fidelidad, la misericordia, la bondad y la ternura. En general comprende las nociones de «fuerza», «constancia» y «amor», y tiene que ver con los derechos y las responsabilidades recíprocas entre las partes de una relación.”[2]

 El Adulterio es una Distorsión del Amor Jésed

En la Biblia, el amor Jésed describe a Dios de manera especial (Salmo 136:1-26) y es un mandato para Israel el expresar amor Jésed(Miqueas 6:8). Este es el amor fundamentado por un pacto y sostenido con lealtad. El adulterio es una contradicción de este amor. Lo contrario al amor Jésed es un “amor” infiel que traiciona al conyugue uniéndose a otro amante, el cual esta fuera del pacto.

Adulterio en la meta narrativa Bíblica

En la metanarrativa bíblica, este amor infiel es llamado adulterio, ya sea en su sentido literal en el rompimiento del pacto matrimonial, o en el sentido espiritual en el rompimiento del pacto con Dios. En el Pentateuco la primera mención de la palabra adulterio se encuentra en los diez mandamientos y luego en Levíticos donde se establece pena de muerte para los adúlteros (Ex 20:14; Deut 5:18; Lev 20:10).

Luego se menciona en los profetas con un énfasis en su sentido espiritual. Ellos describen a Israel como cometiendo adulterio en la adoración de otros dioses (Jer 3:8), los cuales son esposos de las naciones vecinas (Jer 29:23). Dios promete juzgarlos por su adulterio e idolatría (Eze 23:37). Oseas en particular personifica el drama del matrimonio de Dios con Israel que sucumbe en adulterio y prostitución, pero experimenta restauración cuando Dios perdona y rescata a su esposa infiel (Oseas 1:1-3:5).

Jesús luego enseña que un hombre no solo comete adulterio al envolverse en un acto sexual, pero también comete adulterio en su corazón al desear a una mujer con la que no está casado (Mat 5:28). Jesús ubica el adulterio como procedente del corazón (Mat 15:19) y denuncia a Israel como una generación adúltera que le demanda señales (Mat 16:4).

El Séptimo Mandamiento Anticipa a Cristo

Por sobre todas las cosas, Jesús ejemplifica en su máxima expresión la obediencia al mandamiento de no adulterar. Recordemos que uno de los roles mas importantes de Jesús fue personificar a Israel como el siervo de Jehová (Is 52:13). Esto es lo que los teólogos llaman la “recapitulación” de la historia de Israel. John Stott comenta:

Tal como Israel había sido oprimido en Egipto bajó el faraón despótico, el niño Jesús se convirtió en refugiado en Egipto bajo el despótico Herodes. Tal como Israel pasó por las aguas del Mar Rojo para ser probado en el desierto durante cuarenta años, así también Jesús pasó por las aguas del bautismo de Juan en el río Jordán para ser probado en el desierto de Judea durante cuarenta días. Y tal como Moisés dio la ley a Israel desde el Monte Sinaí, así también Jesús dio la verdadera interpretación y amplificación de la ley a sus seguidores desde el Monte de las de las Bienaventuranzas.[3]

Donde Israel fue derrotado, Jesús venció como la verdadera simiente de Abraham (Gal 3:16). De esta manera, donde Israel fue un siervo infiel, una nación adultera y una esposa llena de prostitución espiritual, Jesús fue el siervo sufriente, la simiente de la promesa fiel al pacto, fiel a la ley, fiel al séptimo mandamiento.

Jesús jamás cometió adulterio en ningún sentido, ni adulterio literal ni adulterio espiritual. Al contrario, el amor Jésed de Dios tiene su máxima expresión en Cristo, en el cumplimiento del nuevo pacto, y en la cruz. Tal como Oseas, Dios es un esposo fiel que rescató y amó a su esposa a pesar de su pecado y su adulterio. “Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla” (Ef 5:25-26). En la cruz de Cristo “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Rm 5:8). Él se mantuvo fiel a su pacto, su amor se mantuvo aferrado fielmente a su promesa, hasta el punto de morir para nuestra bendición eterna.

En conclusión, el séptimo mandamiento no exhausta su propósito en la época del antiguo pacto. El séptimo mandamiento prepara el camino para la enseñanza de Jesús, para el ejemplo de Jesús y para el entendimiento del amor de Dios mostrado en el evangelio de Jesús. En otras palabras, la prohibición del adulterio en los diez mandamientos prepara a los lectores para entender el amor Jésedde Dios en Cristo. La máxima expresión humana de amor Jésedfue el esposo dando su vida por su amada esposa pecadora, Cristo dando su vida por la iglesia (Ef 5:25-26).

¿Cómo Obedece un Cristiano el Séptimo Mandamiento?

El lector cristiano no obedece el séptimo mandamiento de la misma manera que un judío. Un cristiano obedece este mandamiento como miembro del Nuevo Pacto y a la luz de la cruz. Un cristiano no adultera porque ha sido redimido con sangre y comprado para vivir para Cristo.“Por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Cor 6:20). Un cristiano ha sido amado primero con un amor sacrificial, leal y fiel en Cristo, un amor Jésed.Por lo tanto, su vida consiste en demostrar ese amor fiel con el que ha sido amado, porque “el que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo” (1 Jn 2:6). Así que, hermanos, “Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Dios” (Heb 13:4).


 

[1]William Raccah and Douglas Mangum, “Adultery in the Ancient Near East,”ed. John D. Barry et al.,The Lexham Bible Dictionary(Bellingham, WA: Lexham Press, 2016).

[2]D. Bonilla Ríos, “MISERICORDIA,”ed. Alfonso Ropero Berzosa, Gran Diccionario Enciclopédico de La Biblia(Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE, 2013), 1701–1702.

[3]John Stott, The Incomparable Christ (InterVarsity Press).