¿Por qué Dios se tarda en responder a las oraciones?

Fui bendecido al leer este corto artículo de Charles Spurgeon. Él explica por qué a veces Dios se demora en responder a nuestras oraciones. Aquí va…

Dios a menudo se demora en responder a la oración. Tenemos varios ejemplos de esto en las sagradas Escrituras. Jacob no recibió la bendición del ángel hasta cerca del amanecer de aquel día—tuvo que luchar toda la noche hasta recibir la bendición—. La pobre mujer sirofenicia no recibió respuesta alguna durante un largo tiempo. Pablo rogó tres veces al Señor que le quitara “el aguijón en la carne”, y no recibió ninguna seguridad de que se le quitaría, sino que recibió la promesa de que la gracia de Dios sería suficiente.

Si has estado tocando a la puerta de la misericordia, y no has recibido respuesta, permíteme decirte por qué el poderoso Hacedor no ha abierto la puerta y te ha dejado entrar. Nuestro Padre tiene razones peculiares para hacernos esperar. Algunas veces es para mostrar Su poder y Su soberanía, de manera que los hombres sepan que Jehová tiene el derecho de dar o retener. Generalmente la demora es para nuestro beneficio. Tal vez te hace esperar para que tus deseos sean más fervientes. Dios sabe que la demora avivará y aumentará el deseo, y que si te hace esperar verás más claramente tu necesidad, y buscarás con más ahínco; y que valorarás más la misericordia recibida por lo mucho que esperaste.

Puede que también haya algo malo en ti que debe ser eliminado antes de que se te dé el gozo del Señor. Tal vez tu entendimiento del evangelio no esté claro, o tal vez estés confiando mucho en ti mismo en lugar de confiar enteramente en el Señor Jesús. O bien Dios te hace esperar un poco de manera que al final pueda mostrarte más plenamente las riquezas de Su gracia.

Todas tus oraciones están archivadas en el cielo, y aunque no sean contestadas inmediatamente, ciertamente no han sido olvidadas, pero en poco tiempo se te responderán para tu deleite y satisfacción. No dejes que la desesperación te haga callar, sino más bien mantente constante suplicando fervientemente