¿Qué quiere decir Jesús con la frase “No te conozco”?
John Piper Responde

 
 
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Esta es una buena pregunta que nos envía Jia desde Singapur. Ella escribe: Querido Pastor John, me gustaría hacer una pregunta sobre la parábola de las diez vírgenes. En Mateo 25:11-12, Jesús dice: “Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco”. ¿Qué quieren decir estos versículos sobre la salvación y en particular cuando el novio responde “No te conozco”?

Diez vírgenes y el novio

¿Tiene que ver la frase “No te conozco” con la salvación? Sí. Implica exclusión de la salvación.

Ahora, permíteme ir atrás para recordarte algo importante. Esta es una parábola. Hay diez vírgenes  en esta historia que Jesús inventó. Las diez vírgenes han sido asignadas para recibir al novio, de manera que este pueda ir a disfrutar a la novia. Ellas debían recibirlo cuando llegara.

Cinco de las vírgenes toman su tarea en serio y están preparadas. Las otras cinco se descuidan y no tienen lo que necesitan para estar preparadas. En el último minuto, ellas corren en un intento por prepararse. Pero ya es demasiado tarde.

Despiertas espiritualmente

Esto dice Mateo 25:10-13:

Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.

El punto aquí es: “velad”. El punto no es quedarse despierto de noche mirando hacia el cielo. Las diez vírgenes se quedaron dormidas. Tanto las sensatas como las necias. Ese no es el punto. Lo importante es estar despierto ante el Señor y al llamado que tenemos: estar alerta espiritualmente, despierto al llamado de Jesús, despierto a Jesús mismo y al camino de la vida en Cristo. Mantente despierto. Mantente espiritualmente alerta y vivo porque si tratas al Señor como si no importara, no entrarás a la fiesta. No entrarás a la salvación.

Excluyendo a Judas

En Mateo 7:21-23 encontramos una analogía cercana:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

La frase: “Nunca te conocí” quiere decir: “No te reconozco como mi discípulo ni como mi seguidor. Eres un extraño espiritual para mí”. Judas sería el mejor ejemplo ya que durante tres años sacó demonios e hizo grandes cosas con Jesús pero a fin de cuentas, su motivación era el dinero y no el amor por Él. A la luz de Juan 12:6 sabemos que fue llamado ladrón y excluido después de pasar todo ese tiempo con Jesús.

Escogidos y conocidos

Entonces, ¿qué significa la palabra “conozco” en ese extraño contexto? “No te conozco”. “Nunca te conocí”. Debemos notar que hay una historia detrás de estas frases. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento, estas frases se usan casi como sinónimos de “escoger”. “No te escogí”.

Podemos ver esto en Amos 3:2 cuando Dios dice a Israel: “A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra”. Esto no significa que Jesús no supiera de la existencia de otras naciones, sino que no las había escogido ni las reconocía como suyas.

Génesis 18:18-19 dice que Abraham sería una nación grande y fuerte y que en él serían benditas todas las naciones de la tierra. “Porque yo lo he escogido [literalmente, conocido] para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino del Señor” (LBLA). La palabra “conocido” usualmente traduce la palabra “escogido”. “Lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino del Señor”.

Llamado a amar a Dios

Al llegar al Nuevo Testamento, leemos frases como esta: “mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios” (Gálatas 4:9). De este modo, ser conocido por Dios expresa la iniciativa que Dios toma para que podamos conocerlo: “mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?” (Gálatas 4:9).

Encontramos la misma idea en 1 Corintios 8:3: “Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él”. ¡Asombroso! Esto significa que ser conocido por Dios es el prerrequisito y desencadenante de cómo llegar a amar a Dios. Así que, amar a Dios es la evidencia de ser conocido por Dios, lo cual implica ser escogido por Dios.

Mantente despierto

Ahora, volvamos a nuestra parábola. Las vírgenes insensatas llegaron tarde a la fiesta de los novios. Ellas gritan “Señor, señor, ábrenos”. Pero él responde: “En verdad os digo que no os conozco”. Esto quiere decir: “No veo en ustedes las marcas de la fidelidad a mí. Siempre hay una relación entre la elección de mi pueblo, mi posesión sobre ellos y las marcas de la obediencia fiel”.

Esto lo vemos en 2 Timoteo 2:19: “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo”. Estas son las dos señales del sello: “los elegí” y “se alejan de la iniquidad”.

Jesús les dice a las cinco vírgenes insensatas: “No veo en ustedes la vida y la evidencia de amarme y apartarse del mal. No son mías. No las conozco”. Jesús concluye diciendo “Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora”, con lo cual quiere decir: “Manténganse espiritualmente alerta. Mantengan mi grandeza, mi belleza y mi valor siempre delante de ustedes. No caigan en un amor mayor por el mundo. Si hacen esto, no les conozco”.